La Legislatura de la Provincia de Santa Fe sancionó una ley que modifica el abordaje de la salud laboral: obliga a incorporar la salud mental, los riesgos psicosociales y los consumos problemáticos dentro del ámbito de los Comités de Salud y Seguridad en el Trabajo. La medida alcanza tanto a empresas privadas como a organismos públicos con más de 50 empleados.
Impulsada por los diputados provinciales Ariel Bermúdez y Silvana Di Stefano, la iniciativa amplía el foco tradicional de los comités —centrado históricamente en los riesgos físicos y accidentes mecánicos— para dar respuesta al incremento de padecimientos como la depresión, la ansiedad y diversas adicciones.
Ejes principales de la ley de salud mental laboral en Santa Fe
La legislación establece herramientas operativas para actuar de manera preventiva y resguardar los derechos de los trabajadores:
- Protección del puesto de trabajo: El objetivo central es intervenir a tiempo para evitar consecuencias graves o despidos. “Lo importante es que no pierda el trabajo”, destacó el diputado Ariel Bermúdez.
- Protocolos de detección e intervención: Las organizaciones deberán contar con procedimientos claros para actuar ante casos de consumos problemáticos o riesgos psicosociales, con participación del Ministerio de Trabajo provincial.
- Confidencialidad garantizada: La norma exige la reserva absoluta de la información médica y personal del empleado en tratamiento.
- Prevención de riesgos en tareas críticas: Busca prevenir accidentes laborales causados por padecimientos no detectados, especialmente en puestos de alto riesgo como la manipulación de maquinaria pesada.
- Abordaje de la ludopatía: Incluye dentro del alcance a las adicciones conductuales como el juego problemático, complementando la legislación santafesina vigente sobre la materia.
Implementación y rol de los Comités de Salud Laboral
Tras la aprobación en la Legislatura, el Poder Ejecutivo provincial avanza en la reglamentación de la ley para definir los mecanismos precisos de financiamiento y asistencia.
El esquema definitivo contemplará la articulación entre empleadores, obras sociales, Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART) y entidades especializadas en salud mental. Además, se impulsarán campañas de concientización y prevención continuas dentro de las empresas para facilitar la detección temprana y reducir el estigma social vinculado a estos padecimientos.