Docentes de la Universidad Nacional de Rosario realizaron este lunes un “ruidazo” en la esquina de Paraguay y Córdoba para reclamar por la falta de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y advirtieron que podrían avanzar hacia un paro por tiempo indeterminado si no hay respuestas del Gobierno nacional.

La protesta fue convocada por el gremio Coad y se llevó adelante sin interrupción del tránsito. La actividad se enmarcó en el plan de lucha definido a nivel nacional por la Conadu.

Con aplausos, bombos y consignas, los manifestantes buscaron visibilizar en la vía pública el malestar por la situación salarial y presupuestaria que atraviesan las universidades nacionales. Desde el sindicato sostienen que el Ejecutivo no está cumpliendo la ley aprobada por el Congreso y denuncian que desde hace dos años no se convocan negociaciones paritarias.

El secretario general de Coad, Federico Gayoso, remarcó que la normativa vigente contempla una recomposición destinada a recuperar el poder adquisitivo perdido y estimó que el aumento necesario rondaría el 55%. “La ley fue sancionada y está en vigencia. No se puede elegir qué norma cumplir y cuál no”, sostuvo.

De cara al próximo congreso de Conadu, el dirigente anticipó que se debatirá profundizar las medidas de fuerza. “Tenemos aprobada una semana de paro y se analizará avanzar hacia un paro por tiempo indeterminado hasta que el Gobierno cumpla la ley”, indicó.

Además, cuestionó el nuevo proyecto oficial que, según señaló, propone una actualización del 12% en cuotas y reduce partidas destinadas a becas y al funcionamiento de las universidades.

En cuanto a los salarios, Gayoso explicó que un docente con dedicación exclusiva (40 horas semanales) percibe actualmente una garantía cercana al millón de pesos, aunque el básico es inferior. En tanto, quienes cuentan con dedicación simple —que representan el 65% del plantel— cobran alrededor de 200 mil pesos.

Desde el gremio advierten que este escenario ya está generando renuncias y migración hacia el sector privado y el exterior. “Estamos viendo un éxodo similar al de los años 90. Se está vaciando el sistema universitario, científico y tecnológico”, alertó.

Mientras el conflicto se profundiza a nivel nacional, la comunidad académica de la UNR aguarda definiciones que podrían impactar directamente en el normal desarrollo del ciclo lectivo.