Tras la goleada del fin de semana, Rosario Central volvió a instalarse en el centro del debate futbolístico nacional. El club de Arroyito oficializó su candidatura para ser sede argentina de la Copa del Mundo 2030, apoyándose en un ambicioso plan de obras de infraestructura para transformar el mítico Gigante de Arroyito.

La iniciativa auriazul se presentó a través de un video difundido en sus redes sociales, donde se detalla el proyecto de remodelación del estadio y se apela a la mística de la selección argentina.

Un proyecto de remodelación de primer nivel internacional

La propuesta de Central contempla importantes mejoras para cumplir con las exigencias de la FIFA de cara al certamen mundialista que se celebrará en España, Portugal, Marruecos, Uruguay, Paraguay y Argentina.

Entre los puntos principales del proyecto destacan:

  • Ampliación de capacidad: La remodelación permitirá albergar a 42.000 espectadores todos sentados, sumando la tercera bandeja en la platea que da al río Paraná.
  • Nuevos accesos y conectividad: Creación de zonas de estacionamiento, accesos peatonales optimizados e incluso opciones de transporte fluvial por el río.
  • Modernización de instalaciones: Renovación integral de las áreas de prensa, vestuarios y conectividad.

Guiños a Di María, Kempes y Maradona en el video de presentación

Para fortalecer la postulación, el club Canalla reunió a ídolos históricos de la selección argentina. Ángel Di María es una de las figuras centrales de la campaña, con el objetivo de cumplir el anhelo de que la Albiceleste vuelva a disputar un partido oficial en Rosario.

El video también incluye testimonios y material histórico de Mario Alberto Kempes —figura del Mundial 1978 en esa misma cancha— y de Diego Armando Maradona, reafirmando los pergaminos de la ciudad como cuna del fútbol argentino.

Rosario busca revivir la historia del Mundial 1978

El Mundial 2030 tendrá una edición inédita al desarrollarse en tres continentes para conmemorar el centenario de la competición. Con Argentina confirmada como uno de los países anfitriones de los partidos inaugurales, la ciudad de Rosario levantó la mano para ser una de las plazas elegidas.

“En el 2030 queremos volver a hacerlo. Es nuestra casa, estamos listos”, expresaron desde la institución de Arroyito.

De este modo, Central dio el primer paso formal para que el Gigante de Arroyito vuelva a ser escenario de la máxima cita del fútbol mundial, casi cinco décadas después de haber sido sede en la conquista del primer título mundial de la Argentina.