El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, expresó este martes su profunda preocupación por la situación económica y social que atraviesa el país, un escenario que impacta de forma directa en las cuentas provinciales y en la cotidianeidad de los ciudadanos.

Las declaraciones del mandatario tuvieron lugar en Rosario, en el marco del Congreso Nacional de Federación Agraria, donde advirtió que las variables a nivel nacional siguen sin dar respiro al bolsillo de los trabajadores.

Políticas contracíclicas e inversión pública frente a la crisis

Durante su contacto con la prensa, Pullaro resaltó los esfuerzos que viene realizando la administración provincial para sostener la actividad y el empleo. En esa línea, puso como ejemplo la reciente realización de los Juegos Suramericanos, evento que requirió una fuerte inversión estatal en infraestructura deportiva y social.

“Hubo una fuerte inversión pública que generó fundamentalmente empleo y mucho consumo durante esos días. La provincia aplica permanentemente políticas contracíclicas; es decir, contiene el gasto público, pero lo invierte en pos de la creación de empleo”, destacó el mandatario.

Aun así, reiteró su alarma por el panorama nacional: “El equilibrio fiscal y la baja de inflación no alcanzan para que los recursos le lleguen a la gente; tenemos que ver la manera de que la gente la pueda pasar un poco mejor”, planteó con crudeza, y sentenció: “La gente no está llegando a fin de mes”.

Caída de recursos y el impacto en las cuentas provinciales

Consultado sobre las perspectivas a futuro, Pullaro exhortó a cuidar la industria y el comercio, señalando que son los sectores más golpeados por la coyuntura actual. Al respecto, recordó que si bien el Gobierno provincial aguardaba una reactivación hacia el segundo semestre de etapas anteriores, “año tras año la recaudación siguió cayendo, la coparticipación siguió cayendo, y la provincia va perdiendo muchos recursos”.

Según detalló el gobernador, en lo que va del año Santa Fe lleva perdidos alrededor de 140.000 millones de pesos en función de lo proyectado originariamente, un rojo financiero que obliga al Ejecutivo local a redoblar la eficiencia en la ejecución del gasto público.

Pese al complejo escenario fiscal, Pullaro aseguró que las cuentas de la provincia se mantienen sólidas, lo que permite continuar bajando impuestos e inyectando recursos a la economía local. No obstante, concluyó que “la cuestión de fondo es que la economía pueda empezar a crecer y a derramar sobre los sectores medios y bajos de la República Argentina”.