La Encuesta de Hogares Rosario elaborada por la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario reveló que casi seis de cada diez hogares de la ciudad conviven con al menos un animal de compañía. El relevamiento también indica que el 90% de perros y gatos vive dentro de las viviendas y que, para el 94% de las personas, la principal razón de adopción es la compañía.
A partir de este diagnóstico social, se impulsa una actualización de la ordenanza de Protección Animal vigente desde 2002, con el objetivo de adecuarla a los cambios culturales y sociales registrados en las últimas décadas. El proyecto propone, entre otros puntos, reemplazar el término “mascota” por “animal de compañía”, reforzando la idea de que los animales son seres sintientes y no objetos.
La norma original —la ordenanza N.º 7.445— estableció pautas básicas de convivencia como la obligatoriedad de la vacunación antirrábica, la prohibición del maltrato y del sacrificio, el uso de correas en determinadas razas, la matriculación de perros en el Imusa mediante microchips y la recomendación de bozales. La iniciativa actual busca ampliar y actualizar ese marco.
El concejal de Creo Fabrizio Fiatti, impulsor del proyecto, explicó en diálogo con Rosario3 que la ordenanza “responde a otro tiempo” y que la actualización introduce un nuevo paradigma de cuidado. “Dejamos de hablar de tenencia para hablar de cuidado responsable, en sintonía con políticas como las castraciones masivas, las campañas de adopción y el fortalecimiento del área de protección animal”, señaló.
Entre las novedades, la propuesta incorpora definiciones claras sobre animales domésticos y comunitarios, crea la figura del tutor o tutora responsable —permanente o eventual— y fija principios orientados al bienestar animal y a la convivencia armónica en el entorno urbano. Además, se plantea declarar a Rosario como “ciudad comprometida con el bienestar animal”.
Uno de los ejes centrales es la modernización del Registro Único de Animales de Compañía (RUAC), que se integrará al Perfil Digital del tutor en la web municipal. Allí se registrarán datos sanitarios, vacunaciones y esterilizaciones, con el objetivo de mejorar la trazabilidad y la planificación de políticas públicas. Esta herramienta se alinea con el enfoque de “Una Salud”, promovido por la Organización Mundial de la Salud, que reconoce la interdependencia entre la salud humana, animal y ambiental.
El proyecto también prevé capacitaciones periódicas en los distritos para tutores responsables, así como la reactivación y ampliación del registro de paseadores y paseadoras de animales, con instancias de formación para profesionalizar la actividad y promover prácticas seguras.
Desde el Concejo aclararon que la actualización no introduce nuevas sanciones, ya que las penalidades por maltrato animal ya están contempladas en el Código de Convivencia. El objetivo, subrayan, es fortalecer el marco conceptual y adaptarlo a una realidad urbana en la que los animales de compañía ocupan un lugar cada vez más central en la vida cotidiana.

