Un proyecto de ordenanza ingresó al Concejo Municipal de Rosario con el objetivo de adaptar progresivamente la infraestructura y el equipamiento de los hospitales y centros de salud municipales para garantizar una atención accesible, segura y de calidad a las personas con obesidad.
La iniciativa fue presentada por la concejala María Fernanda Rey y propone la creación del Programa Municipal de Adecuación Progresiva de Infraestructura y Equipamiento para la Atención de Personas con Obesidad, destinado a mejorar las condiciones de accesibilidad en los efectores de salud dependientes de la Municipalidad.
Un proyecto que surgió a partir de un caso concreto
La propuesta parte de considerar a la obesidad como una enfermedad crónica y compleja, y sostiene que muchas personas enfrentan obstáculos físicos y estructurales al momento de acceder a consultas, estudios, internaciones o tratamientos.
Según explicó la autora del proyecto, la iniciativa nació luego de conocer la situación de una paciente con obesidad mórbida que necesitó atención en un hospital municipal.
“La paciente pesa 200 kilos y tuvo que ser atendida en la ambulancia del Sies porque no tenían ni siquiera silla de ruedas para ella”, relató Rey al recordar el episodio ocurrido en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), donde la mujer debía ser internada por un cuadro de erisipela.
Un plan de adecuación para los efectores municipales
El proyecto establece que, una vez sancionada la ordenanza, el Ejecutivo municipal deberá realizar en un plazo de 180 días un relevamiento integral de la infraestructura, el mobiliario y el equipamiento disponible en cada efector de salud.
Con esa información se elaborará un Plan de Adecuación Progresiva, que definirá las prioridades de intervención, un cronograma de ejecución, metas y una estimación presupuestaria para incorporar los recursos necesarios según las características de cada establecimiento.
Rey aclaró que no se trata de equipar todos los hospitales de la misma manera, sino de contar con espacios preparados para responder a situaciones específicas.
“No están contemplados estos casos singulares. Lo que estamos pidiendo es que se adapte algún efector. Obviamente no es algo masivo, no van a ir 100 personas con obesidad todos los días. Pero si aparece alguien que tiene esta necesidad especial, creemos que es digno que los hospitales o centros de salud estén preparados para atenderlos”, sostuvo.
Qué equipamiento contempla la iniciativa
Entre los elementos que propone incorporar de manera progresiva se incluyen:
- Camillas y camas hospitalarias de alta capacidad.
- Sillas de ruedas adaptadas para personas con obesidad.
- Balanzas de alta capacidad.
- Dispositivos para la movilización y transferencia segura de pacientes.
- Sillones y bancos reforzados para salas de espera.
- Sanitarios adaptados.
- Otros recursos específicos que determine la autoridad de aplicación.
Además, el proyecto contempla adecuaciones edilicias para facilitar la circulación de pacientes y trabajadores, así como la correcta utilización del equipamiento.
Capacitación para una atención sin estigmatización
La iniciativa también incorpora un capítulo destinado a la formación del personal sanitario.
En ese sentido, propone implementar programas de capacitación permanente sobre atención integral de personas con obesidad, movilización segura de pacientes, uso del equipamiento específico, prevención de lesiones laborales y prácticas asistenciales respetuosas y libres de estigmatización.
El objetivo, según plantea el proyecto, es garantizar una atención de calidad que contemple tanto las necesidades médicas como el respeto por los derechos y la dignidad de las personas con obesidad.