El senador provincial Ciro Seisas presentó un proyecto de ley en la Cámara alta santafesina para prohibir la venta, entrega —incluso gratuita— y suministro de bebidas energizantes a menores de edad en todo el territorio.
“Hay una pregunta de sentido común: ¿le darías a un chico de 12 o 13 años cinco o seis tazas de café antes de ir a la escuela? Seguramente no. Sin embargo, hoy cualquier menor puede comprar una bebida energizante sin restricciones. Eso es lo que esta ley busca cambiar”, sostuvo el legislador.
Según datos de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la edad promedio de inicio en el consumo de energizantes es de 13 años. En la última década, el consumo entre menores de 14 años creció un 120%, y el 74,9% de los adolescentes que los consumen lo hace combinado con alcohol.
Estas bebidas pueden contener entre 80 y 160 miligramos de cafeína por lata, lo que equivale a varias tazas de café. Su ingesta en organismos en desarrollo está asociada a efectos sobre el sistema cardiovascular, el sueño, la ansiedad y el metabolismo.
“No se trata de prohibirle nada a los adultos, sino de proteger a quienes todavía no pueden hacerlo por sí mismos. Regular lo que puede perjudicar a nuestros chicos es garantizar su derecho a crecer sanos”, agregó Seisas.
El proyecto se estructura en tres ejes principales. En primer lugar, establece la prohibición total de venta a menores en cualquier modalidad, incluyendo kioscos, supermercados, boliches, eventos masivos, máquinas expendedoras y servicios de delivery. En segundo término, dispone que las escuelas sean espacios libres de energizantes, vetando su comercialización en cantinas, buffets y kioscos escolares, incluso en actividades fuera de los establecimientos. Por último, limita la publicidad dirigida a jóvenes, prohibiendo campañas que utilicen recursos como personajes animados, lenguaje juvenil o referencias a videojuegos y deportes extremos, así como su difusión en plataformas con audiencia mayoritariamente menor de edad.
Las sanciones contemplan multas y clausuras temporarias de hasta 30 días, que se duplicarán en caso de reincidencia. Los fondos recaudados se destinarán a campañas de prevención y concientización.
“Esta iniciativa forma parte de una línea de trabajo que apunta a generar entornos más seguros para las infancias y adolescencias. Ya avanzamos en temas como las bolsas de nicotina, la ludopatía, los vapeadores electrónicos y la Ley Ema contra el acoso digital. Cuidar a nuestros jóvenes hoy es asegurar el futuro de Santa Fe”, concluyó el senador.

