El transporte urbano de pasajeros de Rosario alcanzó un logro histórico: la totalidad de su flota cuenta ahora con aire acondicionado y condiciones de accesibilidad. El avance fue posible gracias a la incorporación de 207 colectivos cero kilómetro en los últimos dos años, resultado de una inversión conjunta entre el municipio y las empresas prestatarias del servicio.
Durante 2025 se sumaron 130 nuevas unidades, se concretó la renovación integral de la línea de trolebuses K y se ampliaron las opciones de pago, incorporando tarjetas de crédito y débito, dispositivos con tecnología NFC y códigos QR. En los primeros días de 2026, además, se agregaron otras 20 unidades destinadas a reforzar la línea 142.
Estas mejoras permitieron reducir la antigüedad promedio de la flota, que pasó de 9,5 a poco más de 6 años, optimizando la frecuencia del servicio y disminuyendo la probabilidad de fallas mecánicas. Todas las unidades disponen de piso bajo, timbres con sistema braille, señalización luminosa, pasamanos amarillos, puertas amplias y espacios adaptados para sillas de ruedas y cochecitos, garantizando un transporte más inclusivo.
Entre los hitos más destacados se encuentra la reconversión de los trolebuses de la línea K: diez unidades diésel fabricadas en 1994 fueron transformadas en eléctricas mediante un trabajo articulado entre la empresa pública Movi, la Universidad Nacional de Rosario y la firma Inventu.
La modernización del sistema de transporte público no solo mejora el confort de los usuarios frente a las altas temperaturas del verano, sino que también representa un salto de calidad en materia de accesibilidad, sustentabilidad y eficiencia para la ciudad.

