Un nuevo debate urbanístico y patrimonial se abrió en Rosario a raíz de un proyecto impulsado en el Concejo Municipal para reconvertir el histórico túnel Arturo Illia en un “Paseo Turístico de las Celebridades Rosarinas”. Mientras los impulsores defienden la iniciativa como un nuevo atractivo cultural, entidades profesionales advierten sobre el impacto en la identidad arquitectónica del lugar.
El proyecto, presentado por el concejal Pablo Gavira, propone intervenir las 27 bocas o espacios laterales ubicados en el interior del paso bajo nivel de avenida Del Huerto, entre Sarmiento y Presidente Roca.
En qué consiste la iniciativa
La propuesta original contempla incorporar imágenes, información biográfica y códigos QR de 27 figuras destacadas de la ciudad vinculadas al arte, el deporte, la ciencia y la cultura.
Durante su paso por las comisiones legislativas, el expediente sumó modificaciones, como la realización de un concurso de ideas para definir a los homenajeados, la apertura a la participación del sector privado y la priorización de artistas locales para la ejecución de las obras.
Además de los murales, la intervención integral prevé:
- Pintar los laterales interiores con los colores de la bandera argentina y sumar un Sol de Mayo en el techo.
- Colocar barandas en las veredas peatonales para separarlas del sector vehicular.
- Reemplazar la iluminación actual por luminarias LED de luz blanca.
El túnel, ubicado en un sector de fuerte circulación próximo al Parque España y la costa central, conserva un fuerte valor histórico: forma parte del sistema de infraestructura ferroviaria que atravesaba la barranca y funcionó para trenes de carga hasta la década de 1970.
El cuestionamiento del Colegio de Arquitectura
La propuesta encendió alertas en el Colegio de Arquitectura y Urbanismo de Rosario (CAU), que manifestó su rechazo a los términos en los que fue planteada la intervención.
El presidente de la institución, Rubén Palumbo, aclaró que el reparo no es hacia la idea de homenajear a referentes locales, sino al lugar elegido y al modo de intervenirlo. Desde la entidad sostienen que el túnel y su entorno forman parte de un conjunto de arquitectura ferroviaria que debe preservarse respetando sus materiales y características originales.
A esto se suma una objeción vinculada a la funcionalidad: el Arturo Illia continúa siendo un paso vehicular activo, por lo que los arquitectos cuestionan la conveniencia de convertir sus paredes en una galería permanente de homenajes en medio del tránsito constante de automóviles.
¿Se muda de lugar?
Ante este escenario, la postura del Colegio de Arquitectura es trasladar el concepto del paseo turístico a otro espacio público de la ciudad que no posea valor patrimonial ferroviario.
Por ahora, el proyecto continúa su recorrido legislativo en las comisiones del Concejo Municipal. La discusión sigue abierta entre dos visiones: potenciar la oferta turística y cultural de la ciudad a través de los homenajes o resguardar sin modificaciones sustanciales uno de los últimos testimonios de la historia ferroviaria urbana.