Los trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) llevarán adelante este jueves un paro nacional en rechazo a los 240 despidos dispuestos en el organismo. Como parte de la protesta, también convocaron a un abrazo simbólico en la sede central ubicada en el barrio porteño de Palermo.
La medida incluirá un cese total de actividades en todo el país y una concentración desde las 10 en Av. Dorrego 4019. El objetivo es visibilizar el impacto de los recortes, que según denuncian alcanzan cerca del 30% del personal y afectan el funcionamiento de áreas clave.
El reclamo principal apunta a la reincorporación de los trabajadores desvinculados, al considerar que la decisión del Gobierno compromete tareas esenciales del SMN.
Carla Guilizia, presidenta del Centro Argentino de Meteorólogos (CAM), difundió un mensaje en redes institucionales en el que advirtió sobre un “proceso de ajuste y vaciamiento” que, según sostuvo, pone en riesgo la soberanía y la seguridad nacional. En ese sentido, alertó sobre un posible “colapso operativo” de un organismo con más de 150 años de trayectoria.
Desde el sector también remarcan que la reducción de personal podría afectar servicios estratégicos como la seguridad aérea, la navegación y la disponibilidad de datos para distintas actividades económicas. Además, advierten que la interrupción de mediciones históricas tendría consecuencias directas en la prevención de fenómenos extremos.
El conflicto se arrastra desde marzo de 2026, cuando comenzaron las alertas por posibles recortes. Algunas denuncias señalan que el número total de desvinculaciones podría alcanzar hasta 700 puestos sobre una planta cercana a los mil trabajadores.
En apoyo al reclamo, la histórica presentadora del tiempo Nadia Zyncenko destacó la importancia de la meteorología para múltiples actividades. Subrayó que desde la construcción hasta la planificación de infraestructura dependen de estadísticas climáticas construidas durante años por observadores en todo el país.
Los gremios advierten que el ajuste podría derivar en un “apagón meteorológico”, con impacto en la seguridad de los vuelos, el cierre de estaciones de medición y un deterioro del Sistema de Alerta Temprana, clave para prevenir catástrofes naturales y proteger sectores como el agro.
En ese marco, sostienen que la reducción de 240 profesionales en una planta de menos de mil trabajadores implica una pérdida significativa de capacidad operativa. “Los datos que no se procesan hoy son desastres que no se pueden prever mañana”, alertan.
También cuestionan el argumento económico detrás del recorte. Según señalan, los servicios meteorológicos generan beneficios que multiplican varias veces su costo, al permitir anticipar eventos climáticos que podrían provocar pérdidas millonarias, especialmente en la producción agropecuaria y el sistema energético.
Finalmente, remarcan que el rol del SMN excede la elaboración de pronósticos diarios: el organismo provee información crítica para la defensa civil, el sistema de salud, bomberos y otras áreas vinculadas a la seguridad nacional, además de sostener la presencia del Estado en zonas estratégicas como el Mar Argentino y la Antártida.

