El microcentro, locales cerrados, y las herramientas del Concejo
Las persianas bajas en los comercios del microcentro de Rosario es un hecho creciente y preocupante. Si bien resolver la macroeconomía no es potestad del Concejo, sí tiene en sus manos mecanismos, como la eximición de tasas, que pueden incentivar la inversión privada: “Todo está vinculado al modelo económico que se instaló en la Argentina a partir del 2023 con el gobierno de Javier Miley. La tasa de vacancia, la cantidad de locales que tienen la persiana baja se duplicó casi en seis meses. Cuando vimos ese número, nos encendió una alarma. Está todo enmarcado en este modelo económico, la caída del consumo, del salario, la poca capacidad de compra, la apertura de importaciones. Frente a esa situación tenemos que ver cuáles son las palancas que tiene el Municipio para contener un poco esa situación”. Si bien con la eliminar de algunas tasas bajaría la recaudación directa, “local cerrado es plata que no se recauda. La caída de la actividad comercial, la falta de capacidad de consumo, también es plata que no se recauda, entendiendo que el sector comercial abarca un 35, un 38% del total de la facturación de esta ciudad”, advirtió el concejal.
El universo cadetes y la necesidad de regularlo
“El sector de la cadetería, los motoqueros, no tienen esa representación ni reconocimiento, pero sin embargo están haciéndole frente a las aplicaciones de logística y de transporte extranjeras, grandes monstruos que un cadete ante a esa situación no tiene muchas herramientas para garantizarse las condiciones de trabajo. Y el municipio no está encontrando el camino. A estas empresas no les estamos pidiendo nada nuevo, nada que no tenga que cumplir un comerciante que todos los meses paga sus obligaciones”, aclaró. Tampoco estas apps ofrecen interlocutores, porque “estamos hablando de empresas que no tienen representantes, son volátiles, a veces aparecen abogados que son contratados. Hay que recorrer un camino que, por desgracia, el Estado siempre va de atrás: la política habilita y el Estado va de atrás, porque si existen, es porque la política de alguna manera lo permitió”.
Sobre la cantidad de trabajadoras y trabajadores que están en esta situación, el edil aseguró que “intentamos acceder a la información del relevamiento que hizo el municipio. Pero es un pequeño relevamiento, en una zona muy acotada de la ciudad, que no logra reflejar la situación real. Se habla de entre 3.000 y 5.000 que trabajan en estas aplicaciones. El municipio no hizo un relevamiento obligatorio como estábamos planteando para tener de verdad la información”.
“Rosario tiene una historia y tiene una estructura económica y productiva vinculada al puerto, al ferrocarril, a la producción, a la industria, que hoy está siendo muy golpeada por las medidas del gobierno nacional. Le están pegando duro a los rosarinos y a las rosarinas, y el municipio y la provincia intentan desligarse de la discusión, no contienen las situaciones, eso está claro, lamentó Basso”.
Autonomía municipal y la futura carta orgánica
Aprboada la nueva Constitución Provincial, será menester del Concejo Municipal redactar la flamante carta orgánica Rosarina. Al respecto, el interlocutor insistió: “Lo que nosotros pudimos ver en esa Reforma Constitucional es lo que queremos evitar en la futura autonomía de la ciudad a la hora de tener que escribir los artículos de la carta orgánica que refleje cómo queremos vivir los rosarinos en las rosarinas, cuánto queremos que duren los mandatos de la política, cómo queremos que se organicen las instituciones y la representación institucional de la ciudad, pero que eso tenga un proceso de escucha de diálogo, y que eso esté reflejado en esa carta orgánica. Algo que creemos no sucedió con la reforma de la Constitución”.
En ese sentido, “nosotros ya estamos trabajando con distintos encuentros que venimos realizando, convocando a la sociedad para que empiece a asumir las posiciones y empiece a definir qué es lo que quiere que la política defina y escriba en esos artículos del año que viene”, un año electoral donde “la política ya empieza a mirar de reojo el armado de listas de las elecciones y se olvida quizá de que todo eso tiene que ser reflejo de la representación de los sectores de nuestra sociedad. Uno tiene que estar con un oído muy cerca de la gente que la está pasando muy mal”.
De las baldosas por la memoria a la teoría de los dos demonios
El Concejo Municipal aprobó una iniciativa para colocar en lugares estratégicos baldosas que recuerden a detenidos y desaparecidos durante la última dictadura militar en manos del terrorismo de Estado, tema que encendió en el recinto un fuerte debate con La Libertad Avanza sobre víctimas y victimarios. “Creo que esas discusiones evidentemente no están saldadas en la sociedad. Si en la política se reflejan esas discusiones es porque todavía queda un saldo pendiente de qué interpretación hacemos de nuestra historia. No creo que sea el Concejo el ámbito para saldar esa deuda de interpretación, pero como órgano político, más allá de su rol legislativo, son inevitables las confrontaciones. Yo en ocasiones anteriores las he dejado pasar porque de alguna manera uno no puede discutir con las piedras, o quien en realidad está buscando la utilización política de eso. Por eso la posibilidad de discutir en democracia es importante, no así lo que hacen otros sectores de la política que van a visitar a la cárcel a los responsables de la última dictadura”.
El debate por el Parque Acuático
La intendencia de Rosario anunció que el proyecto del Parque Acuático estará finalizado sobre fin de año. “El municipio avanzó sin importarle la voz de los vecinos de la Florida, de la zona norte, sin los planteos de que todo el proceso de la licitación tenía algunas irregularidades. Creo que más allá del desenlace, lo que queda es el reflejo de una forma de gobierno que no merece nuestra ciudad, que no forma parte de las tradiciones de la gestión del Estado municipal y de la política rosarina, que es el atropellar con todo, sin escuchar a nadie, sin darle la participación a los vecinos y las vecinas de nuestra ciudad. Lo que queda como resultado es eso, una forma de hacer política que no creo que sea la que lleve a buen puerto a buenos resultados”.
Como conclusión sobre el tema, Basso resumió: “Espero que la lección la haya aprendido el Ejecutivo, para que no se repita esto. Sospecho que no la aprendió, porque sigue pretendiendo ser dueños de Rosario, o hablando de quién es malo y quién es bueno en la ciudad. Pero cuando uno ve quiénes están con ellos o las cosas que hacen, me parece que los buenos y los malos a veces se invierten, que y si los malos que están con ellos son buenos, me parece que estamos equivocados”.