La comisión de Gobierno dio despacho favorable a un proyecto de ordenanza destinado a modificar el régimen normativo que regula la actividad de los canillitas en la ciudad. La iniciativa busca promover la sustentabilidad económica de los puestos de venta, exhibición y distribución de diarios y revistas mediante la ampliación de sus rubros permitidos, asegurando un proceso de reconversión productiva que preserve la esencia histórica de este servicio en la vía pública.

La propuesta legislativa, presentada por la concejala Carolina Labayru en conjunto con Anahí Schibelbein, pone de relieve la función social, cultural y comunitaria que desempeñan históricamente los canillitas en los barrios. El proyecto contempla el nuevo contexto del mercado de la información y la paulatina reducción en la demanda de publicaciones impresas, un factor que afecta la rentabilidad del sector y pone en riesgo la continuidad laboral de numerosas familias que dependen de estas concesiones.

Nuevos productos y servicios autorizados en los puestos de la ciudad

Para contrarrestar la merma en la venta de diarios en formato físico, la nueva normativa autoriza la incorporación de actividades complementarias que permitan generar nuevos ingresos sin desnaturalizar la función principal de los puestos. De este modo, los comerciantes podrán sumar la venta al paso de bebidas no alcohólicas, servicios de cafetería tradicional y de especialidad, así como una oferta variada de alimentos para el consumo diario.

Entre los productos gastronómicos permitidos se destacan los artículos de panificación, pastelería, repostería, sandwichería y productos azucarados. Asimismo, la ordenanza contempla la comercialización de alimentos elaborados bajo el formato de viandas y la venta de frutas y vegetales mínimamente procesados, ampliando la oferta de cercanía para los vecinos y adaptando las estructuras existentes a las demandas actuales del comercio urbano.