En el marco de la jornada de recepción de textiles «Si no lo usás, donalo», que tuvo lugar el sábado 13 de junio, se recolectó más de una tonelada de ropa, entre prendas de vestir, calzado, ropa de blanco y accesorios en buenas condiciones.

La actividad, organizada por la Municipalidad de Rosario, a través de la Secretaría de Ambiente y Espacio Público, se llevó a cabo en la Plaza de las Ciencias (bulevar Oroño al 2400). Entre las 10:00 y las 12:30, pasaron por el lugar más de un centenar de rosarinas y rosarinos, y se recolectó un total de 1.286 kilogramos.

Para la ocasión, la Secretaría de Ambiente y Espacio Público convocó a voluntarias y voluntarios que se sumaron a colaborar en la recepción y clasificación de las prendas y, en casos necesarios, realizar algún arreglo. Cabe destacar que los elementos obtenidos se destinarán a organizaciones sociales de la ciudad que trabajan con población en situación de calle.

La iniciativa «Si no lo usás, donalo» comenzó en el año 2019 y se enmarca dentro de las actividades que el municipio realiza en forma periódica de revalorización de materiales para evitar que terminen en el relleno sanitario.

De acuerdo con los datos de la Dirección General de Gestión Integral de Residuos, dependiente de la Secretaría de Ambiente y Espacio Público, ropa, calzado y accesorios representan el 3% de los residuos que se generan diariamente en los hogares; en total en Rosario se descartan 25 toneladas de residuos textiles por día.

De ese total, aproximadamente el 90% se puede reutilizar, por lo que, llevando la vestimenta a la jornada de textiles, las vecinas y vecinos contribuyen en la reducción de los niveles de contaminación y la generación de residuos, y además colaboran con un fin solidario, que es brindar abrigo y ropa para que otras personas puedan aprovecharla.

De esta forma, el municipio busca consolidar en la ciudad un modelo de economía circular de los residuos en Rosario, para combatir el cambio climático. En este sentido, promover la reutilización de la vestimenta, evita que la misma tenga como destino final el entierro en relleno sanitario. De esta manera se transforman los desechos en recursos para impulsar un modelo sustentable de gestión circular del textil.