La provincia de Santa Fe se prepara para albergar una cita deportiva histórica con la realización de los XIII Juegos Suramericanos, del 12 al 26 de septiembre. Las sedes interconectadas de Santa Fe, Rosario y Rafaela recibirán a más de 4.000 atletas pertenecientes a 15 Comités Olímpicos Nacionales, que medirán sus fuerzas en 43 deportes y 60 disciplinas distintas.
Delegaciones participantes y países confirmados
La nómina de competidores combina a las potencias deportivas históricas de la región con representaciones del Caribe y naciones del norte del continente:
- Argentina: La delegación anfitriona competirá como una de las comitivas más numerosas del evento.
- Aruba: La representación caribeña sumará su experiencia en el alto rendimiento.
- Bolivia: Miembro fundador de ODESUR, presente de manera ininterrumpida desde 1978.
- Brasil: Potencia continental que lidera habitualmente el medallero general.
- Chile: Delegación con un sólido historial dentro de la competencia suramericana.
- Colombia: Uno de los países con mayor crecimiento y protagonismo en el medallero.
- Curazao: Territorio insular que compite de forma independiente desde la disolución de las Antillas Neerlandesas.
- Ecuador: País en constante ascenso competitivo dentro del circuito regional.
- Guyana: Competidor del extremo norte de América del Sur.
- Panamá: Representación centroamericana integrada a la estructura de ODESUR.
- Paraguay: Delegación con destacadas participaciones en las últimas ediciones del certamen.
- Perú: Competidor histórico presente desde la primera edición del torneo.
- Surinam: País norteño con trayectoria en el medallero de los Juegos.
- Uruguay: Delegación con presencia permanente en la cita continental.
- Venezuela: Potencia deportiva que suele ubicarse en las posiciones principales de la tabla.
Un evento multipolar en territorio santafesino
La logística de los Juegos demandará un amplio despliegue de infraestructura y servicios en las tres ciudades elegidas para recibir a las 15 naciones. La diversidad de los participantes garantiza dos semanas de intensa actividad deportiva, consolidando a la provincia de Santa Fe como un polo estratégico para el alto rendimiento internacional.