La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) aprobó la comercialización del primer autotest de VIH de venta libre en Argentina. Se trata del dispositivo OraQuick HIV Self-Test, distribuido en el país por el laboratorio Richmond tras un acuerdo con la firma estadounidense OraSure Technologies. La herramienta estará disponible a partir de mediados de noviembre en farmacias y plataformas de venta online, sin requerir orden médica, con un precio fijado en 27.500 pesos.
El médico infectólogo Sergio Lupo destacó el impacto de este avance para la salud pública al eliminar las barreras del temor y el estigma social. “Lo puede hacer la persona por sí misma, lo compra en la farmacia, no necesita una indicación médica”, remarcó el especialista, comparando la sencillez de su dinámica con la de una prueba tradicional de embarazo. En Argentina se estima que existen cerca de 18 mil personas que desconocen su diagnóstico, por lo que la posibilidad de realizar el examen en absoluta privacidad resulta determinante para la detección precoz.
Paso a paso: cómo se realiza la prueba domiciliaria
El procedimiento destaca por su facilidad de uso y por no requerir extracciones de sangre ni pinchazos. El kit incluye un hisopo y un tubo reactivo con líquido acelerador:
- Toma de la muestra: el usuario debe pasar el hisopo varias veces por la encía superior y luego por la encía inferior para recolectar fluido oral.
- Reacción: se introduce el hisopo dentro del tubo reactivo.
- Lectura de resultados: se deben esperar exactamente 20 minutos. Si aparece una sola marca en la letra C (control), el resultado es negativo. Si se visualizan dos rayas, el resultado es positivo.
Ante un resultado positivo, Lupo enfatizó la importancia de tomar una fotografía del dispositivo y concurrir de inmediato a una consulta médica para realizar los estudios de confirmación correspondientes e iniciar el tratamiento.
Período de ventana y alcance de la detección
A diferencia de las pruebas de laboratorio convencionales que buscan antígenos y anticuerpos, este examen domiciliario identifica únicamente anticuerpos. Por este motivo, el infectólogo aclaró que el “período de ventana” es de tres meses, lo que significa que un resultado negativo confirma la ausencia de infección correspondiente a exposiciones ocurridas al menos 90 días antes de la muestra.
Aunque inicialmente el test deberá ser abonado de forma particular, el profesional consideró probable su futura incorporación a los programas del sistema público de salud, dada su alta efectividad y sensibilidad para la contención epidemiológica.