La Cámara de Diputados de Santa Fe otorgó este jueves media sanción a la reforma de seguridad solicitada por el gobernador Maximiliano Pullaro. Tras intensas negociaciones, el proyecto obtuvo un amplio respaldo general con 37 votos a favor, 11 en contra y ninguna abstención, por lo que ahora continuará su tratamiento en el Senado provincial.
La iniciativa, destinada a robustecer las herramientas del Ministerio Público de la Acusación (MPA) y del Poder Ejecutivo en la lucha contra el delito complejo, mantuvo los puntos clave reclamados por la Casa Gris. Entre ellos se destacan un régimen más restrictivo para los presos de alto perfil, la implementación del juicio en ausencia del acusado, cambios en materia de inteligencia y recompensas, y la autorización para allanamientos sin orden judicial en casos de urgencia estipulados en la norma. Sin embargo, el debate legislativo estuvo atravesado por fuertes cruces políticos, evidenciando las rispideces internas dentro del oficialista frente Unidos para Cambiar Santa Fe.
Tensiones y pases de factura en el oficialismo
Si bien el oficialismo logró consensuar un texto definitivo —dejando fuera puntos controvertidos como las zonas de intervención policial especial y la declaración en sede policial—, la sesión estuvo marcada por la fuerte disputa verbal entre los bloques de la UCR y el Partido Socialista.
Desde el socialismo, la diputada Lionella Cattalini cuestionó duramente a sectores del propio espacio gubernamental, defendiendo la postura de su partido de exigir apego a la Constitución y la división de poderes. En la misma línea, el jefe del bloque socialista, Joaquín Blanco, calificó el proyecto original como una mala ley y reclamó respeto y horizontalidad dentro de la alianza gobernante, criticando las presiones ejercidas por funcionarios de otras terminales de Unidos.
Por su parte, el radicalismo defendió la necesidad de dotar al Estado de herramientas excepcionales ante la urgencia de combatir a las organizaciones criminales. El diputado Martín Rosúa argumentó que el instrumento resultante tras las negociaciones superó con creces al texto inicial enviado por el Ejecutivo.
Posturas divididas en la oposición
Los bloques opositores mantuvieron posiciones encontradas frente al paquete de reformas. Por un lado, ciertos sectores como el espacio de Amalia Granata acompañaron la votación en general tras valorar las modificaciones introducidas al texto original.
Por otro lado, desde el bloque peronista y el Frente Amplio por la Soberanía las críticas no tardaron en llegar. Legisladores como Carlos del Frade y Lucila De Ponti advirtieron que la ley otorga facultades excesivas a las fuerzas de seguridad y calificaron la medida como un retroceso democrático que prioriza el marketing político por sobre las garantías constitucionales.
Con esta media sanción, el proyecto de ley de seguridad de Pullaro avanza rumbo a la Cámara alta, consolidando un hito clave para la gestión provincial en materia de seguridad pública, aunque con las señales de alerta encendidas respecto al equilibrio interno de la coalición gobernante.