Luego de varias semanas de especulaciones y expectativas en el mundo del espectáculo, Lali Espósito rompió el silencio y brindó detalles exclusivos sobre su próxima boda con el comunicador Pedro Rosemblat. Lejos de las grandes producciones faraónicas, la artista dejó en claro que prefieren un festejo relajado y centrado en el afecto de sus seres queridos.
Una boda íntima y sin lujos excéntricos
Durante una entrevista, la intérprete desmintió los mitos que giraban en torno a su look nupcial y a la magnitud del evento. “A veces me dicen que voy a entrar con un vestido larguísimo, con una cola de no sé cuántos metros, pero no. Nada de eso va a pasar”, aseguró con total sinceridad.
En la misma línea, remarcó que la organización está pensada bajo un concepto muy descontracturado: “Es todo muy tranqui, muy para nuestra familia, nuestros amigos, y para nosotros, para celebrar este amor”. Asimismo, destacó la emoción que le genera reunir a sus allegados, mencionando especialmente a sus familiares que viajarán desde el interior del país para acompañarlos en este paso tan importante.
Trabajo y proyectos: ¿hay luna de miel?
Consultada sobre los planes de viaje posteriores al enlace, la referente del pop reconoció que, por el momento, la agenda laboral de ambos es un impedimento para planificar una luna de miel.
“No me da la agenda, pero en algún momento me iré de viaje, él también trabaja mucho, así que no se queja porque a él le pasa lo mismo”, concluyó la artista, demostrando que el enfoque actual está puesto tanto en sus compromisos profesionales como en disfrutar plenamente del momento íntimo que compartirán junto a su círculo más cercano.