Lionel Messi regresará a Rosario luego de la participación de la selección argentina en el Mundial 2026. A diferencia del resto de la delegación, el capitán optó por un itinerario diferente y llegará este martes a la ciudad para pasar unos días de descanso junto a su familia antes de retomar la actividad con Inter Miami.

Tras la derrota ante España en la final disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, el rosarino viajó este domingo hacia Miami. Desde allí abordará un vuelo privado junto a su familia con destino directo al Aeropuerto Internacional de Rosario, donde su arribo está previsto para las 6 de la mañana del martes.

Descanso en Funes antes del regreso a Estados Unidos

Una vez en Rosario, Messi se trasladará a su vivienda del barrio privado Kentucky, en Funes, donde permanecerá algunos días junto a sus seres queridos antes de regresar a Estados Unidos para reincorporarse a los entrenamientos de Inter Miami.

El capitán argentino eligió no regresar con el resto del plantel, que este lunes emprendió el viaje hacia Buenos Aires en un vuelo chárter de Aerolíneas Argentinas con destino al Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

Un regreso distinto al del resto del plantel

Messi fue uno de los futbolistas que tomó un camino diferente tras la final del Mundial. También siguieron itinerarios propios jugadores como Rodrigo De Paul, Julián Álvarez, Giuliano Simeone, Nahuel Molina, Franco Rulli, Nico Paz, Lautaro Martínez y Enzo Fernández, quienes iniciaron sus vacaciones o viajaron para reincorporarse a sus respectivos clubes.

Un reencuentro familiar

El viaje a Rosario tendrá además un significado especial para el capitán de la Selección. Durante la Copa del Mundo había reconocido que atravesaba una situación personal “ajena a lo deportivo”.

Con el correr de los días, su familia confirmó que Jorge Messi, padre del futbolista, atraviesa un problema de salud que le impidió acompañarlo durante el Mundial, como sí había ocurrido en Qatar 2022.

En ese contexto, el regreso directo a Rosario le permitirá compartir unos días con su familia antes de volver a Estados Unidos para afrontar la segunda parte de la temporada con Inter Miami.

La Selección está en suelo Argentino

La selección argentina regresó este lunes al país tras disputar la final del Mundial 2026 y recibió una cálida bienvenida por parte de cientos de hinchas que se acercaron al Aeropuerto Internacional de Ezeiza para saludar al plantel pese a la lluvia y al resultado de la definición ante España.

La delegación arribó alrededor de las 18.30 a bordo del vuelo AR1971 de Aerolíneas Argentinas. El grupo estuvo encabezado por el entrenador Lionel Scaloni y el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, aunque no viajaron con el resto del plantel Lionel Messi ni Rodrigo De Paul, quienes emprendieron el regreso al país por separado.

Un recibimiento con homenajes y agradecimiento

Apenas descendieron del avión, los futbolistas fueron recibidos con una alfombra roja y un cordón de granaderos que interpretó la canción Muchachos, convertida en un símbolo de la consagración argentina en Qatar 2022.

Los primeros en bajar de la aeronave fueron Nicolás Otamendi, Claudio Tapia y Lionel Scaloni, seguidos por el resto de los integrantes del plantel. En esta oportunidad no hubo representantes del Gobierno nacional presentes en la recepción oficial.

Miles de hinchas desafiaron la lluvia

En las inmediaciones del aeropuerto, una multitud aguardó durante varias horas la llegada de la delegación con banderas, camisetas y mensajes de reconocimiento para los jugadores.

“Lo dieron todo”, “Con la Selección hasta el final”, “En las buenas y en las malas” y “No se les puede pedir más nada” fueron algunas de las expresiones de apoyo que se escucharon entre los simpatizantes, que comenzaron a concentrarse desde la tarde.

El recibimiento también incluyó un espectáculo de fuegos artificiales y un show de luces con drones para homenajear al equipo dirigido por Scaloni.

Un mensaje especial desde el aire

Como parte de la bienvenida, el aeropuerto preparó un reconocimiento visible desde el aire con la palabra “¡Gracias!” pintada sobre el césped junto a la pista de aterrizaje. La intervención, de unos 150 metros de extensión, demandó varios días de trabajo y la utilización de más de una veintena de latas de pintura y un centenar de estacas.

En paralelo, un importante operativo de seguridad fue desplegado en la zona para garantizar el arribo de la delegación y el orden durante la concentración de hinchas que se acercaron a recibir a los subcampeones del mundo.