La Provincia de Santa Fe dio un paso decisivo hacia la reactivación definitiva del Hospital Regional Sur de Rosario, una obra emblemática que permaneció abandonada durante cinco años y que llegó a ser conocida como el “elefante blanco” de la ciudad. El proyecto, considerado estratégico tanto para el sistema de salud como para la economía local, retomará su marcha con un cronograma definido: el próximo 4 de febrero comenzarán las obras, con un plazo de ejecución de tres años.

La iniciativa corresponde a la etapa final de un complejo hospitalario de gran envergadura, cuya licitación fue lanzada en agosto de 2025. El presupuesto oficial supera los 70.000 millones de pesos e incluye una intervención integral que va más allá de la simple finalización del edificio.

La obra fue adjudicada a una Unión Transitoria de Empresas integrada por Dinale S.A., Edeca S.A. y Pecam S.A., que presentó una oferta cercana a los 47.857 millones de pesos, sensiblemente inferior al monto estimado por el Estado provincial. Esta diferencia permitió destrabar el reinicio de un proyecto que llevaba años paralizado.

Desde el Gobierno santafesino destacaron que uno de los ejes centrales de esta nueva etapa es el cumplimiento del plazo de ejecución. El contrato prevé 1.080 días corridos —equivalentes a tres años— durante los cuales la empresa deberá completar la construcción, el equipamiento y las obras complementarias necesarias para la puesta en funcionamiento del hospital.

En ese marco, el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, confirmó el inminente inicio formal de los trabajos. “El 4 de febrero se firma el acta de inicio de la obra. Ya está adjudicada y el contrato firmado. Ese día el gobernador Maximiliano Pullaro dará inicio a las obras sobre el viejo edificio del hospital que quedó abandonado”, señaló.

El funcionario remarcó que, desde ese momento, comenzará a regir el plazo contractual para la empresa adjudicataria. “Es una obra extensa y de larga duración. El plazo es de tres años para la terminación y el equipamiento del hospital”, subrayó.

Actualmente, el avance físico del edificio alcanza apenas el 30 por ciento de la estructura de hormigón. Resta completar los cerramientos, las instalaciones internas, los pisos, los sanitarios y la incorporación del equipamiento médico. Por la magnitud del proyecto, el Gobierno provincial resolvió no dividir esta etapa en tramos independientes, con el objetivo de evitar nuevas interrupciones. “A diferencia de etapas anteriores que se abandonaron entre tramos, la nueva fase no se dividirá en etapas ejecutables por separado”, afirmó Enrico.

El ministro recordó que la paralización previa dejó sectores inconclusos expuestos al deterioro, el vandalismo y los robos. En este nuevo impulso, la intervención contempla además una serie de obras complementarias clave para el funcionamiento del hospital, como la provisión de energía eléctrica de mayor potencia, el refuerzo de los servicios sanitarios de agua y cloacas, y mejoras en la infraestructura vial del entorno.

Entre ellas, se prevé la puesta en valor de la avenida San Martín, uno de los principales accesos al futuro hospital, y la adecuación de la logística general del predio, incluyendo espacios de estacionamiento. Asimismo, ya se iniciaron trabajos de mejora en la calle Heliotropus, ubicada detrás del edificio, una zona que había sido utilizada para ingresar y vandalizar las instalaciones durante los años de abandono.

Con este relanzamiento, el Gobierno provincial busca cerrar una etapa marcada por la paralización de la obra y avanzar hacia la concreción de un hospital de referencia, con impacto sanitario, urbano y económico para la ciudad de Rosario.