La Dirección Provincial por la Salud Integral de Niñez y Adolescencias (Diprosainas) llevó adelante un ciclo de capacitaciones destinado a profesionales de toda la provincia para fortalecer la realización de estudios esenciales en bebés recién nacidos. El objetivo es mejorar la detección temprana de enfermedades que, diagnosticadas en las primeras horas de vida, pueden recibir un tratamiento oportuno y mejorar notablemente el pronóstico de los pacientes.
La jornada reunió a especialistas de distintas áreas que expusieron sobre la importancia de incorporar de manera sistemática controles considerados fundamentales durante el período neonatal. Entre ellos, la oximetría de pulso para detectar cardiopatías congénitas graves, las otoemisiones acústicas para la pesquisa auditiva y el examen del reflejo rojo pupilar, que permite identificar enfermedades oculares potencialmente severas.
Las exposiciones estuvieron a cargo de la pediatra y asesora técnica de Diprosainas, Natalia Porta; el coordinador del Programa Provincial de Cardiopatías Congénitas, Jorge Rinaldi; la coordinadora de la Red de Hipoacusia de Santa Fe, Verónica Venica; y el oftalmólogo Alejo Vercesi.
“Hicimos una capacitación insistiendo en la importancia de realizar estos estudios en los recién nacidos. Son testeos respaldados por leyes nacionales y provinciales, como las otoemisiones acústicas, el screening endocrino-metabólico y la saturometría diferencial para descartar cardiopatías congénitas”, explicó Porta en diálogo con La Capital.
El examen que puede prevenir graves enfermedades oculares
Uno de los ejes de la capacitación fue el test del reflejo rojo pupilar, un estudio obligatorio en Santa Fe desde la sanción de la Ley Provincial 13.537, en 2016.
El examen consiste en proyectar una luz con un oftalmoscopio para comprobar que la retina refleje un color rojizo o anaranjado. Se trata de un procedimiento rápido, sencillo y no invasivo que permite detectar precozmente patologías como cataratas congénitas, retinoblastoma y otras enfermedades oculares que, en muchos casos, no presentan síntomas visibles durante los primeros días de vida.
La legislación establece que todos los recién nacidos deben realizarse este control antes del alta médica y que el resultado quede registrado tanto en la historia clínica como en el carnet de salud del bebé.
Una ley pionera en el país
El oftalmólogo Alejo Vercesi, impulsor de la norma, destacó que la legislación santafesina sirvió de modelo para otras provincias.
“La provincia de Misiones sancionó una ley basada en la nuestra y desde Catamarca también solicitaron asesoramiento para elaborar una normativa similar. Fue una legislación pionera”, señaló.
Sin embargo, advirtió que, a pesar de sus diez años de vigencia, la implementación todavía no alcanza a todos los establecimientos sanitarios de la provincia.
Para el especialista, además de capacitar a los equipos de salud, es fundamental que madres, padres y cuidadores conozcan la existencia de este examen y exijan su realización.
“En la capacitación participaron profesionales de distintos nodos de la provincia. Es importante que esta información llegue también a las familias para que sepan que el estudio existe y pidan que se realice”, sostuvo.
Vercesi remarcó que el procedimiento no requiere equipamiento complejo ni una formación especializada.
“Simplemente se observa el reflejo rojo con un oftalmoscopio. Es una práctica sencilla que incluso realizan estudiantes de Medicina. No tiene una curva de aprendizaje importante”, explicó.
La historia que impulsó el cambio
El compromiso de Vercesi con la difusión de este estudio nació a partir de una experiencia que marcó su carrera profesional.
En la década de 1980 atendió a una niña de cuatro años que llegó a la consulta con una pupila blanca. El diagnóstico fue retinoblastoma, un tumor ocular que ya se encontraba muy avanzado.
“Intervenimos, pero la enfermedad estaba muy evolucionada y la nena murió. Fue un hecho muy fuerte que me llevó a preguntarme por qué este examen no era obligatorio”, recordó.
Aquella experiencia fue el punto de partida de un trabajo que años más tarde culminó con la sanción de la Ley 13.537, hoy considerada una referencia a nivel nacional.
La importancia de generar estadísticas propias
Además de garantizar el acceso universal a estos controles, Vercesi consideró que su aplicación sistemática permitiría construir estadísticas sanitarias confiables para diseñar políticas públicas más eficientes.
“Si todos los estudios quedaran registrados, podríamos saber, por ejemplo, cuántos niños nacen con alteraciones del reflejo rojo y cuáles son sus causas. Eso permitiría desarrollar estrategias de salud basadas en datos propios y no depender de estadísticas de otros países”, afirmó.
Finalmente, el oftalmólogo señaló que el equipamiento necesario tiene un costo reducido y que cualquier hospital o maternidad puede incorporarlo.
“Con un solo oftalmoscopio alcanza. No es un instrumento costoso y puede hacer una gran diferencia. Mi objetivo es que esta ley se cumpla en todos los hospitales y sanatorios de Santa Fe para que todos los recién nacidos tengan las mismas oportunidades, sin importar dónde nazcan”, concluyó.

