El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió este martes sobre la preocupante expansión del brote de ébola en la República Democrática del Congo. Según detalló, la enfermedad se está propagando con una “magnitud y rapidez” alarmantes, con más de 500 casos sospechosos y al menos 130 muertes que se presume están vinculadas al virus.

Ante este escenario, el titular del organismo convocó de urgencia al Comité de Emergencia, integrado por especialistas internacionales, que se reunirá para analizar la situación y emitir recomendaciones destinadas a contener el brote.

En un hecho inédito, el domingo pasado la OMS declaró la emergencia de salud pública de preocupación internacional sin haber reunido previamente a ese comité. Esta posibilidad surge de las modificaciones introducidas en el Reglamento Sanitario Internacional tras la pandemia de covid-19, con el objetivo de acelerar la respuesta global ante crisis sanitarias.

Durante su intervención en la Asamblea Mundial de la Salud que se desarrolla en Ginebra, Tedros anticipó que las cifras actuales podrían variar a medida que se intensifiquen las tareas de vigilancia epidemiológica, el rastreo de contactos y los análisis de laboratorio.

La mayoría de los contagios se concentra en áreas urbanas, como Bunia, capital de la provincia de Ituri, en el noreste congoleño. También se registraron casos en Kampala, donde se confirmaron dos contagios vinculados al brote, uno de ellos fatal.

Además, se reportó la muerte de trabajadores de la salud, lo que evidencia la transmisión del virus dentro de centros médicos.

Tedros remarcó que la gravedad de la situación está asociada a la alta movilidad en la región, impulsada tanto por el conflicto armado como por la actividad minera, factores que favorecen la propagación del virus. En ese sentido, señaló que la inseguridad en Ituri se ha intensificado desde fines de 2025, con un aumento de los enfrentamientos en los últimos meses que dejó numerosas víctimas civiles y más de 100.000 personas desplazadas.

La OMS mantiene equipos desplegados en el terreno para asistir a las autoridades locales, además de haber enviado suministros y equipamiento para reforzar la respuesta sanitaria.

El brote actual presenta una particularidad: está causado por el virus Bundibugyo, una variante del ébola para la que, hasta el momento, no existen vacunas ni tratamientos específicos.