La Organización Mundial de la Salud declaró este domingo una emergencia de salud pública de importancia internacional ante un brote de una variante poco frecuente del ébola que ya dejó decenas de muertos en África. El foco principal se ubica en la República Democrática del Congo, donde se registran la mayoría de los fallecimientos, mientras que Uganda confirmó un caso fatal importado. En total, las muertes ascienden a 89.
Desde su sede en Ginebra, el organismo sanitario precisó que el brote está vinculado a la cepa Bundibugyo del virus y que, por su evolución y alcance, representa un evento de preocupación internacional (PHEIC). No obstante, aclaró que la situación no reúne las condiciones para ser considerada una pandemia.
De acuerdo con los últimos datos, en territorio congoleño se contabilizan 88 fallecimientos sobre un total de 336 casos sospechosos. Las cifras fueron difundidas por los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades, dependientes de la Unión Africana. La limitada capacidad de análisis en laboratorio —producto de las dificultades de acceso a la zona afectada— hace que gran parte de los registros sean aún preliminares.
Las pruebas realizadas hasta ahora confirmaron la presencia de la variante Bundibugyo, para la cual no existe una vacuna específica ni tratamientos dirigidos. El ministro de Salud de Congo, Samuel Roger Kamba, advirtió que la tasa de letalidad puede alcanzar el 50%, lo que incrementa la preocupación de las autoridades.
El país ya había enfrentado un brote reciente entre agosto y diciembre del año pasado, con 34 muertes, y anteriormente sufrió la epidemia más grave entre 2018 y 2020, que dejó cerca de 2.300 víctimas fatales.
Cómo se transmite
El virus del ébola se contagia por contacto directo con fluidos corporales o sangre de personas infectadas, tanto vivas como fallecidas. Los pacientes comienzan a ser contagiosos una vez que presentan síntomas, mientras que el período de incubación puede extenderse hasta 21 días.
En las primeras pruebas realizadas en la capital, Kinshasa, se confirmaron 8 casos positivos sobre 13 muestras analizadas, lo que sugiere una rápida propagación. “La cantidad de casos y muertes en tan poco tiempo, junto con su expansión a distintas zonas e incluso fuera de las fronteras, es extremadamente preocupante”, señaló Trish Newport, organización presente en la región afectada.
Por su parte, el Ministerio de Salud de Uganda informó la muerte de un ciudadano congoleño de 59 años en un hospital de Kampala. A pesar de este caso, las autoridades indicaron que, hasta el momento, no se detectaron contagios locales en ese país.

