La Municipalidad de Rosario oficializó este miércoles 3 de junio la adjudicación de la obra definitiva para la costa norte, considerada la intervención más importante en la zona en los últimos 50 años. El proyecto abarca el tramo comprendido entre avenida Puccio y la bajada Escauriza, y se complementará con acciones del propio municipio y de concesionarios gastronómicos.

La obra fue adjudicada a la unión transitoria de empresas (UTE) conformada por Obring y Depaoli & Trosce, por un monto de $13.735.783.582,50.

La iniciativa fue definida tras una serie de reuniones entre el Ejecutivo municipal, clubes de la costa, organizaciones deportivas, entidades y vecinos. Al tratarse de una licitación modular, permitirá incorporar nuevos requerimientos durante su ejecución. Además, se propondrá al Consejo Consultivo del Río como órgano de seguimiento del desarrollo de los trabajos.

El proyecto contempla la renovación integral del espacio público, con la construcción de 10.000 metros cuadrados de nuevas veredas entre avenida Puccio y Ricardo Núñez, la incorporación de 3.000 metros cuadrados de canteros verdes y la eliminación del antiguo talud de cemento que separa la playa. También se prevé la puesta en valor de los baños públicos.

Uno de los ejes centrales será la ampliación de la playa pública: se sumarán 3.450 metros cuadrados tras la remoción de los bares Mordisco y Paradiso, junto con otros 1.000 metros cuadrados que se recuperarán en la zona de Gallo. Estas intervenciones, sumadas a los nuevos espacios verdes, permitirán transformar más de 6.400 metros cuadrados de superficie impermeable en suelo absorbente.

En cuanto al parque acuático proyectado en el balneario La Florida, ocupará 2.600 metros cuadrados e incluirá un paseo público con mirador, una plaza adaptable durante el invierno, vestuarios, un nuevo acceso y un bar. Desde el municipio aclararon que no se afectará la playa pública y que las estructuras respetarán la altura del entorno existente.

El plan también contempla la reparación del conducto Piaggio, actualmente deteriorado, y el traslado del muelle de taxis lanchas hacia el sector norte, lo que permitirá liberar un área del río para actividades deportivas. La bajada de pescadores se mantendrá sin modificaciones.

En respuesta a los reclamos de usuarios de deportes náuticos, se mejorarán las bajadas de kayaks, se incorporará un nuevo acceso para SUP, se extenderá el carril de nado de 800 a 1.450 metros y se optimizarán las canchas de beach tenis y beach vóley. También se sumarán estaciones de calistenia y nuevos espacios recreativos.

La intervención incluirá además un reordenamiento de la oferta gastronómica. Tras la demolición de Mordisco y Paradiso, se avanza en la nueva licitación de los bares Patagonia y Mapu, mientras que se sumará el proyecto del Mercado del Norte para reorganizar los puestos existentes y mejorar las condiciones del sector, junto con obras hidráulicas complementarias.

Según destacaron desde el municipio, el objetivo es recuperar y poner en valor uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad, mejorar la accesibilidad y sumar nuevos atractivos, en una transformación de gran escala que no se registraba desde la construcción de avenida Carrasco en la década del 70.