Trabajadores de la salud agrupados en Asociación de Trabajadores del Estado, ATI y la CTA Rosario se movilizaron este miércoles 20 de mayo en el marco de una Marcha Nacional por la Salud, con reclamos centrados en mejoras salariales, condiciones laborales y mayor inversión en el sistema sanitario.

La protesta se replicó en distintos puntos del país y reunió a sindicatos, organizaciones sociales y empleados del sector público. En Rosario, la convocatoria comenzó a las 11.30 en la Plaza 25 de Mayo, desde donde partieron las columnas hacia el Nodo Salud y culminaron frente a la sede de PAMI.

Entre los principales reclamos, los manifestantes señalaron el deterioro de los salarios, que —según denunciaron— quedaron por debajo del costo de vida. También advirtieron sobre altos niveles de precarización laboral en diferentes áreas del sistema de salud, tanto a nivel nacional como provincial y municipal.

A esto se sumó la preocupación por la falta de personal en hospitales y centros de atención, en un contexto de creciente demanda. “El sistema funciona con trabajadores agotados y salarios que no alcanzan”, expresaron desde la organización.

Uno de los ejes de la jornada fue el pedido de reincorporación de una trabajadora despedida del PAMI. Además, los gremios manifestaron inquietud por la situación de los policlínicos del organismo y alertaron sobre posibles recortes en prestaciones y dotación de personal.

Durante la movilización también se cuestionaron las políticas sanitarias del Gobierno nacional y se denunciaron recortes en distintos programas de salud pública. En ese marco, señalaron que en la provincia de Santa Fe la inversión en salud habría caído un 7% desde 2023, con impacto directo en infraestructura, recursos humanos y capacidad de atención.

La jornada concluyó con un llamado a la comunidad en defensa de un sistema de salud “universal, gratuito y de calidad”, en un escenario donde distintos sectores vienen alertando sobre el aumento de la demanda en hospitales públicos, dificultades para cubrir cargos y una creciente presión sobre guardias y centros de atención.