Los precios al consumidor registraron en marzo un aumento del 3,4 % respecto de febrero y acumularon un alza del 9,4 % en el primer trimestre del año, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). En términos interanuales, la inflación alcanzó el 32,6 %.
El dato de marzo marca una aceleración frente a los meses previos: en enero y febrero el incremento había sido del 2,9 %, mientras que desde mayo de 2025 —cuando se registró un piso del 1,5 %— la tendencia se mantiene en alza.
El presidente Javier Milei se refirió al índice y reconoció que el resultado “es malo” y está por debajo de las expectativas oficiales, aunque sostuvo que existen condiciones para una mejora en los próximos meses.
El avance del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en marzo estuvo impulsado principalmente por el rubro educación, que subió 12 % en el contexto del inicio del ciclo lectivo. También incidieron los aumentos en transporte (4 %) y en vivienda y servicios del hogar (3,7 %), en un escenario atravesado por el encarecimiento de tarifas vinculado al contexto internacional y la suba del petróleo.
Otros rubros que mostraron incrementos fueron recreación y cultura (3,6 %), alimentos y bebidas y restaurantes y hoteles (3,4 %). Más atrás se ubicaron prendas de vestir y calzado (3,1 %), comunicaciones (2,9 %), salud (2,6 %), bebidas no alcohólicas y tabaco (2,1 %) y bienes y servicios varios (1,7 %). En contraste, equipamiento y mantenimiento del hogar registró una caída del 1,3 %.
Desde el Centro de Economía Política Argentina (Cepa), su director Hernán Letcher señaló que, de haberse aplicado la nueva metodología de medición del IPC que el Indec postergó en febrero, la inflación de marzo habría sido levemente superior, en torno al 3,5 %. Según su análisis, desde el inicio de la actual gestión se habría subestimado el nivel general de precios.
En la previa a la difusión oficial, el ministro de Economía, Luis Caputo, había anticipado en Rosario que la inflación de marzo superaría el 3 %, atribuyéndolo a factores estacionales y al impacto de variables externas. No obstante, proyectó una desaceleración a partir de abril junto con una recuperación de la actividad.
Caputo también reiteró su postura en el encuentro organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham), donde sostuvo que la inflación responde a un fenómeno monetario y vinculó la dinámica actual con la caída en la demanda de dinero.
Otros indicadores difundidos previamente ya anticipaban una suba en marzo. El índice elaborado por la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) y el Centro para la Concertación y el Desarrollo (CCD) registró un incremento del 3,3 % mensual, el más alto desde 2024, con una variación interanual del 31,5 % y un acumulado del 9 % en el primer trimestre. Según ese informe, la aceleración responde principalmente a factores estacionales y ajustes regulados.
En esa medición, educación lideró las subas (8,6 %), seguida por transporte (5,7 %), impulsado por combustibles y tarifas, y por prendas de vestir y calzado (3,6 %) debido al cambio de temporada. Vivienda avanzó 3,5 % por el aumento de la electricidad, mientras que alimentos y bebidas no alcohólicas crecieron 3,2 %, con fuertes subas en carnes y bajas en frutas y verduras.
En tanto, el índice de precios de la Ciudad de Buenos Aires había mostrado la semana pasada una suba del 3 % en marzo, 0,4 puntos por encima del registro de febrero.
Las consultoras privadas también coincidían en proyectar una inflación superior al 3 % para marzo. PxQ estimó un 3,2 %, con fuerte incidencia de alimentos, transporte y tarifas; Analytica calculó un 3 %, destacando cierta estabilidad en alimentos pero advirtiendo por el impacto de combustibles; Equilibra proyectó un 3,3 % y Eco Go un 3 %, mientras que LCG fue la única que previó un 2,9 %, en línea con los meses anteriores.

