La histórica cooperativa láctea SanCor Cooperativas Unidas Limitada fue declarada en quiebra este miércoles 22 de abril por el juez en lo Civil y Comercial de Rafaela, Marcelo Gelcich. La decisión marca el cierre de una etapa para una empresa que durante décadas ocupó un lugar central en el mercado lácteo argentino.
En su resolución, el magistrado sostuvo que la situación financiera de la firma es inviable, tras comprobar un nivel de endeudamiento con acreedores comerciales, fiscales y laborales que excede ampliamente su capacidad operativa. La propia cooperativa había pedido la quiebra directa, al reconocer que no podía presentar un plan de pagos sostenible debido a un profundo deterioro administrativo y productivo.
El fallo dispone la liquidación de los activos bajo la modalidad de empresa en marcha, con el objetivo de preservar el valor de las plantas industriales y resguardar las fuentes de trabajo.
Además, el juez descartó la posibilidad de aplicar el mecanismo de salvataje (cramdown), que permite el ingreso de terceros para hacerse cargo de una compañía en crisis. Argumentó que la figura jurídica de cooperativa impide la transferencia de cuotas sociales a actores externos. A esto se suma que la deuda supera ampliamente el valor de los activos y que la actividad industrial se encuentra en niveles mínimos, sin procesamiento significativo de leche propia.
Pese a la quiebra, no habrá un cierre inmediato. La resolución establece que las plantas que aún están operativas —principalmente mediante contratos de fazón, es decir, procesando materia prima de terceros— continúen funcionando de forma transitoria. La medida busca proteger los 914 puestos de trabajo vigentes y sostener el valor de la empresa ante una eventual venta.
A partir de ahora, los bienes de SanCor quedarán bajo administración de los síndicos, quienes deberán preservarlos en las mejores condiciones posibles. En paralelo, se abrirá un proceso de licitación para la venta de las plantas industriales, ya sea en bloque o de manera individual.

