La Fiscalía Regional II solicitó la emisión de una notificación roja de Interpol en el marco de una causa por presunta sustracción de una menor de edad. La medida apunta a localizar y detener preventivamente a la madre de una niña rosarina, cuya búsqueda impulsa desde hace años su padre, Mariano Diez, quien asegura que no tiene contacto con su hija desde 2019, cuando la pequeña tenía tres años y medio.
La investigación sostiene que la niña podría encontrarse en Estados Unidos junto a su madre, una mujer rosarina de 49 años que habría obtenido la residencia en ese país y cambiado legalmente su identidad. La hipótesis de la causa también contempla que la menor podría haber sido registrada con otra identidad.
El pedido de captura internacional fue incorporado por Interpol el 19 de junio, tras una presentación realizada por el fiscal Damián Cimino, de la Unidad de Salidas Multiagenciales Alternativas del Ministerio Público de la Acusación (MPA). El funcionario requirió la detención preventiva de la mujer y el inicio del proceso de extradición, de acuerdo con los tratados vigentes entre Argentina y Estados Unidos.
Según consta en el expediente, la investigación se centra en una presunta sustracción de menor. Además, el fiscal ya había solicitado el pasado 10 de abril un exhorto de paradero a través del Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (Sifebu).
A partir de esa medida intervienen también autoridades de la Cancillería argentina en coordinación con la Justicia del estado de Georgia, donde se presume que reside actualmente la niña, que ya cumplió 11 años.
La investigación sobre el cambio de identidad
Las abogadas del padre, Sharon Juanto y Victoria Colombo, señalaron que durante la investigación detectaron que la mujer habría modificado su identidad tras obtener la residencia en Estados Unidos y sospechan que podría haber intentado hacer lo mismo con la menor.
De acuerdo con la denuncia, la salida de la niña de Argentina se habría producido sin autorización judicial ni consentimiento paterno. La presentación sostiene además que la madre habría aportado información falsa en un expediente tramitado ante el Juzgado de Familia Nº 1.
Registros de la Dirección Nacional de Migraciones indican que la mujer ingresó al país en dos oportunidades utilizando el nombre Emily Marine Richman, mientras que en las actuaciones judiciales se presentó con su identidad argentina. Sin embargo, la investigación aún no pudo determinar de qué manera abandonó el país junto a la menor.
El último ingreso registrado corresponde a 2024 y coincidió con una audiencia ante la jueza de Familia María José Diana, quien interviene en el expediente por el cuidado parental.
En esa audiencia, la madre y su defensa manifestaron que la niña residía en Rosario y que cursaba sus estudios mediante la modalidad de educación en el hogar (home schooling) con una institución de Florida, Estados Unidos.
Posteriormente, el Ministerio de Educación de Santa Fe realizó una presentación judicial al considerar que existía una situación de “negligencia grave”, ya que la escolarización de la menor no pudo acreditarse.
Ocho años sin contacto
Según relataron las abogadas del denunciante, Mariano Diez nunca volvió a ver ni a comunicarse con su hija desde 2019 y solo pudo reconstruir parte de su situación a través de las actuaciones judiciales.
En abril de este año, la Sala III de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial ordenó acreditar la escolarización de la niña, aunque esa documentación nunca fue presentada, según consta en el expediente.
En mayo, además, quedó sin efecto la restricción de acercamiento que pesaba sobre el padre. Esa medida había sido adoptada en el marco de una denuncia por presunto abuso sexual que finalmente fue desestimada en 2021.
En declaraciones a La Capital, Diez sostuvo que esa acusación fue falsa y responsabilizó a un grupo de profesionales por haber impulsado la denuncia.
Cuestionamientos a la Justicia
El padre de la niña también cuestionó el accionar de la Justicia santafesina durante los últimos años y afirmó que nunca fue escuchado en el proceso.
“Quiero salvar a mi hija. La última vez que la vi tenía tres años”, expresó meses atrás al reclamar avances en la búsqueda.
Además, criticó la demora en la realización de la Cámara Gesell y sostuvo que esa situación favoreció el desarrollo de una causa judicial que, según afirmó, terminó siendo descartada.

