El intendente de Funes, Roly Santacroce, se sumó al debate por el proyecto del parque acuático en la costanera de Rosario y propuso públicamente trasladarlo a su ciudad. La iniciativa, dirigida al gobernador Maximiliano Pullaro, plantea reubicar el emprendimiento en terrenos ubicados junto a la autopista Rosario-Córdoba.
La propuesta surge en medio del conflicto político y vecinal que generó el proyecto impulsado por la gestión de Pablo Javkin, que cuenta con financiamiento provincial y enfrenta cuestionamientos por su emplazamiento en un sector público de La Florida.
“Estoy convencido de que el parque acuático se tiene que hacer en la ciudad de Funes”, sostuvo Santacroce, quien planteó su alternativa como una forma de sostener la iniciativa sin avanzar sobre espacios costeros en Rosario.
El jefe municipal aseguró que su ciudad cuenta con condiciones óptimas para un desarrollo de este tipo. Aunque no detalló el predio específico, indicó que se trataría de una zona estratégica sobre la autopista, con conexión natural y potencial para convertirse en un nuevo polo recreativo regional.
El proyecto original en Rosario derivó en una fuerte disputa política que involucró al oficialismo local y a distintos sectores de la oposición, incluyendo al peronismo, la izquierda y La Libertad Avanza. Además, la resistencia vecinal se expresó con protestas en el lugar previsto para la obra y presentaciones judiciales que buscan frenar su avance.
En ese contexto, Santacroce remarcó que su propuesta se diferencia del plan original al garantizar que no se afectarán espacios públicos. “No se va a ocupar nada que sea público como está sucediendo en Rosario”, afirmó.
Dado que el financiamiento del parque incluye participación provincial, cualquier eventual traslado dependerá de una decisión del gobierno santafesino. Para Funes, la iniciativa podría representar una oportunidad significativa en términos turísticos y económicos, además de impulsar nuevos desarrollos en torno a sus principales corredores.
Por el momento, la propuesta funciona como un planteo político en medio de la controversia, pero posiciona a Funes como una alternativa concreta para un proyecto que, pese a su respaldo inicial, quedó envuelto en cuestionamientos, rechazo social y judicialización.

