La violencia contra niñas, niños y adolescentes continúa siendo una de las vulneraciones de derechos más complejas de abordar en Argentina. Aunque en los últimos años aumentaron las intervenciones estatales y los mecanismos de protección, especialistas coinciden en que las cifras oficiales representan solo una parte del problema, ya que muchos episodios permanecen ocultos.
El maltrato físico y psicológico, el abuso sexual, la negligencia en los cuidados y la exposición a situaciones de violencia dentro del hogar son algunas de las formas más frecuentes de violencia que afectan a las infancias.
Una problemática mayormente invisible
A diferencia de otros delitos, la violencia contra niños y adolescentes suele producirse en ámbitos privados y por personas del entorno cercano.
Según distintos estudios de organismos nacionales e internacionales, gran parte de los casos ocurre dentro del núcleo familiar o en espacios donde existe una relación de confianza con la víctima.
Esta característica dificulta la detección temprana y explica por qué una parte importante de las situaciones nunca es denunciada.
Aumentan las intervenciones por vulneración de derechos
Los sistemas de protección de derechos de la niñez registran cada año miles de intervenciones vinculadas con situaciones de violencia.
Las medidas pueden originarse por denuncias realizadas en escuelas, centros de salud, organismos judiciales, vecinos o familiares, aunque muchas veces son los equipos interdisciplinarios quienes detectan los indicadores durante el seguimiento de otras problemáticas sociales.
Desde la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) sostienen que el fortalecimiento de los sistemas locales de protección permitió mejorar la capacidad de detección, aunque todavía persisten importantes desafíos para garantizar respuestas rápidas e integrales.
El impacto va mucho más allá del momento de la agresión
La evidencia científica muestra que la violencia durante la infancia puede generar consecuencias que perduran durante años.
Entre ellas se encuentran:
● trastornos de ansiedad y depresión;
● dificultades en el aprendizaje;
● problemas de salud física y mental;
● mayor riesgo de abandono escolar;
● dificultades para establecer vínculos seguros en la adultez.
UNICEF y la Organización Mundial de la Salud coinciden en que las experiencias adversas durante la infancia incrementan significativamente el riesgo de sufrir problemas sociales y sanitarios a largo plazo.
¿Qué ocurre en Santa Fe y Rosario?
En Santa Fe, los servicios locales de promoción y protección de derechos intervienen cada año en miles de situaciones vinculadas con vulneraciones de derechos de niñas, niños y adolescentes.
Rosario concentra una parte importante de esas intervenciones debido a su densidad poblacional y a la existencia de una amplia red de dispositivos municipales y provinciales dedicados a la protección integral de la infancia.
Las situaciones más frecuentes incluyen:
● violencia intrafamiliar;
● negligencia en los cuidados;
● abuso sexual infantil;
● maltrato físico y emocional;
● exposición de niños y adolescentes a contextos de violencia.
Desde organismos especializados señalan que las escuelas, centros de salud y equipos
territoriales cumplen un rol fundamental en la detección temprana de estos casos.
La importancia de intervenir a tiempo
Los especialistas remarcan que la prevención y la detección precoz son las herramientas más eficaces para reducir el impacto de la violencia sobre las infancias.
La capacitación de docentes, profesionales de la salud, trabajadores sociales y operadores comunitarios resulta clave para identificar señales de alerta y activar los mecanismos de protección previstos por la legislación vigente.
La Ley Nacional 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes establece que toda situación que comprometa la integridad física, psicológica o emocional de un niño debe ser abordada desde una perspectiva de restitución de derechos y protección integral.
Las denuncias por abuso sexual infantil: una realidad subregistrada
El abuso sexual infantil constituye una de las formas más graves de violencia contra niñas, niños y adolescentes y, al mismo tiempo, una de las más difíciles de dimensionar. Especialistas coinciden en que una parte importante de los casos nunca llega a denunciarse debido al miedo, la dependencia del agresor o la falta de detección temprana.
En la Ciudad de Buenos Aires, la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación recibió durante 2025 un total de 3.125 presentaciones en las que había niñas, niños y adolescentes afectados por situaciones de violencia doméstica. En esas actuaciones se analizaron 4.207 situaciones de violencia que involucraron a 3.924 niñas, niños y adolescentes, y en el 9% de los casos se identificó abuso sexual como una de las formas de violencia ejercida. Además, en el 81% de las situaciones denunciadas, la persona señalada como agresora era el padre o la madre de la víctima.
Los especialistas advierten que estos datos representan solo una parte del fenómeno, ya que corresponden únicamente a las presentaciones recibidas por la OVD en la Ciudad de Buenos Aires y no incluyen la totalidad de las denuncias radicadas en fiscalías, comisarías, servicios locales de niñez y otras jurisdicciones del país.
Un desafío que involucra a toda la sociedad
La violencia contra las infancias no es un problema exclusivo del sistema judicial o de los organismos estatales.
Especialistas sostienen que la detección temprana depende, en muchos casos, de adultos cercanos que puedan reconocer cambios de conducta, señales de alarma o situaciones de riesgo y activar los canales de protección correspondientes.
Garantizar entornos seguros para niñas, niños y adolescentes continúa siendo uno de los principales desafíos en materia de derechos humanos y políticas públicas en Argentina.
Fuentes oficiales
● Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF).
● UNICEF Argentina.
● Ministerio de Justicia de la Nación.
● Corte Suprema de Justicia de la Nación – Oficina de Violencia Doméstica.
● Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes.
● Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano de Santa Fe.
● Municipalidad de Rosario – áreas de Infancias y Promoción de Derechos.