La Justicia federal confirmó este jueves la identificación de más de diez personas desaparecidas durante la última dictadura militar cuyos restos fueron hallados en las inmediaciones del excentro clandestino de detención La Perla, uno de los principales centros de tortura y exterminio que funcionaron en el interior del país durante el terrorismo de Estado.

El avance judicial se produjo pocos días después del reinicio de las excavaciones en el predio ubicado dentro de la Reserva Natural Militar La Calera y se suma a las 12 identificaciones que ya habían sido anunciadas en marzo pasado.

Los trabajos son llevados adelante por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), junto con el Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba.

Según informó el Juzgado Federal N° 3 de Córdoba, a cargo del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, las identidades de las nuevas víctimas serán dadas a conocer oficialmente la próxima semana durante una conferencia de prensa junto a familiares y organismos de derechos humanos.

Las excavaciones comenzaron en 2025 y permitieron recuperar restos óseos de personas secuestradas y asesinadas durante la represión ilegal desplegada por la última dictadura militar.

La nueva etapa de trabajos se desarrolla en un área de aproximadamente tres hectáreas lindera al sector excavado entre septiembre y noviembre de 2025, donde ya se había encontrado una gran cantidad de restos humanos dispersos y desarticulados.

Los investigadores lograron delimitar la zona de búsqueda a partir del análisis de testimonios judiciales, estudios geológicos y una fotografía aérea de 1979 que permitió detectar alteraciones del terreno compatibles con posibles fosas clandestinas.

De acuerdo con el EAAF, los huesos aparecieron mezclados y dispersos, en un contexto compatible con las hipótesis que sostienen que durante la dictadura se realizaron enterramientos clandestinos y posteriores maniobras de remoción para ocultar evidencias de los crímenes.

Un símbolo del terrorismo de Estado

La Perla funcionó bajo el control del Tercer Cuerpo de Ejército entre 1976 y 1978 y es considerado uno de los mayores centros clandestinos de detención, tortura y exterminio de la Argentina.

Se estima que por allí pasaron más de 2.500 detenidos-desaparecidos durante la última dictadura militar.

Las tareas de búsqueda en el predio se realizan desde hace más de dos décadas por orden de la Justicia federal y continúan siendo encabezadas por el Equipo Argentino de Antropología Forense.

Fuente: Cadena3