En una operación relámpago que sacudió el escenario político regional, el senador y excandidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro concretó su fuga de Brasil utilizando a la Argentina como plataforma de escape hacia Estados Unidos. El operativo, que incluyó un paso fronterizo clandestino controlado y un despegue nocturno bajo custodia policial en la provincia de Misiones, contó con la asistencia clave del gobierno de Javier Milei.

La confirmación oficial llegó de la mano de la propia Dirección Nacional de Migraciones, desatando un fuerte revuelo diplomático mientras el dirigente busca el asilo político de Donald Trump.

El paso a paso de la huida a través de Misiones

  • El cruce fronterizo: Cerca de las 22:50 del martes, Flávio Bolsonaro ingresó a territorio argentino junto a su esposa e hijas a través del Puente Internacional Tancredo Neves, que une Foz do Iguaçu con Puerto Iguazú. Arribaron a bordo de una camioneta blanca escoltada por un móvil de seguridad local.
  • Custodia y despegue: Tras cumplimentar los trámites migratorios, la comitiva se trasladó de inmediato al aeropuerto de Puerto Iguazú. Allí abordaron un avión privado Gulfstream G400 (matrícula LV-JQW) operado por la firma Baires Fly S.A., el cual despegó a las 0:21 de la madrugada del miércoles.
  • La ruta de escape: Para eludir cualquier interceptación del espacio aéreo brasileño, la aeronave evitó sobrevolar el vecino país, trazando un plan de vuelo inicial hacia Guayaquil (Ecuador) para reabastecer combustible antes de continuar su trayecto hacia Florida, Estados Unidos.

Conexiones políticas y la sombra de la Casa Rosada

La huida del legislador se produce en medio de una acuciante situación judicial en Brasil, donde enfrenta causas abiertas por presunto lavado de dinero y la reciente orden del Tribunal Supremo (STF) de retener sus pasaportes tras su derrota electoral frente a Luiz Inácio Lula da Silva.

El rol del gobierno argentino quedó expuesto no solo por el rápido registro migratorio y la custodia brindada en suelo misionero, sino también por las celebraciones públicas de funcionarios del oficialismo. Desde el ala digital libertaria se reivindicó abiertamente la maniobra para poner al dirigente opositor “a salvo de las garras del comunismo”, mientras crecían los rumores sobre la presencia en la zona fronteriza de operadores cercanos al círculo íntimo de la administración libertaria.

Por su parte, desde Washington, Donald Trump reconoció públicamente que tenía conocimiento de que Bolsonaro se encontraba en la Argentina y anticipó su total predisposición para otorgarles las visas y el asilo político solicitado por la familia.