Al menos 47 personas murieron este lunes tras un terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia, provocó el colapso de edificios y generó importantes daños en infraestructura crítica. Los equipos de emergencia continúan con las tareas de búsqueda y rescate en distintas regiones del país.

El movimiento sísmico se registró a las 7.34 hora local (12.34 GMT) y tuvo su epicentro a pocos kilómetros de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El organismo ubicó la profundidad del terremoto en aproximadamente 107 kilómetros.

Las autoridades informaron víctimas y daños principalmente en departamentos del centro-oeste y suroeste del país, donde se registraron derrumbes de viviendas, edificios y establecimientos sanitarios.

Pereira, Cali y Valle del Cauca, entre las zonas más afectadas

En Pereira, capital del departamento de Risaralda, el alcalde Mauricio Salazar informó 18 personas fallecidas y señaló que existe un número elevado de edificaciones colapsadas.

En Manizales, departamento de Caldas, el alcalde José Eduardo Rojas confirmó dos muertos, además de 12 edificios parcial o totalmente destruidos y 20 viviendas colapsadas.

El Valle del Cauca también se encuentra entre las regiones más afectadas. La gobernadora Dilian Francisca Toro informó 27 víctimas fatales, entre ellas tres menores de edad en el municipio de Calima El Darién.

En Cali, las autoridades reportaron numerosos edificios colapsados y personas atrapadas entre los escombros. Uno de los episodios más graves se produjo en el Hospital Universitario, donde parte de la estructura cedió y varios pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos quedaron atrapados.

El alcalde de Cali, Alejandro Eder, solicitó además el envío de equipos especializados para reforzar las tareas de rescate.

Emergencia nacional y aeropuertos afectados

El terremoto también provocó daños en la infraestructura aeroportuaria. La Aeronáutica Civil suspendió preventivamente las operaciones en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura, mientras se realizan inspecciones para determinar si existen daños estructurales.

En el departamento de Chocó, la gobernadora Nubia Córdoba informó sobre personas heridas y daños importantes en edificaciones de Quibdó, aunque todavía no se habían establecido cifras definitivas.

El Servicio Geológico Colombiano señaló que se trata de uno de los sismos de mayor magnitud registrados en el país durante los últimos años. Después del movimiento principal se registraron réplicas, mientras los organismos técnicos mantienen el monitoreo de la actividad sísmica.

Operativo de rescate y coordinación de la emergencia

Las autoridades desplegaron equipos de emergencia para localizar a las personas que permanecen atrapadas bajo los escombros y evaluar los daños en las zonas más afectadas.

El presidente Abelardo de la Espriella informó que asumió la coordinación de la emergencia y ordenó la instalación de un Puesto de Mando Unificado, destinado a centralizar las tareas de asistencia y respuesta ante el desastre.

Testigos describieron escenas de pánico durante el terremoto, con edificios que comenzaron a moverse y columnas de polvo que se elevaron sobre distintos sectores urbanos.

El terremoto también se sintió en Ecuador y Panamá

El movimiento telúrico fue percibido fuera de Colombia. En Panamá, algunos edificios fueron evacuados y el servicio de metro fue interrumpido temporalmente como medida preventiva, aunque no se reportaron víctimas.

En Ecuador, el sismo se sintió en ciudades como Tulcán, Ibarra y Quito, donde numerosas personas abandonaron edificios. También hubo reportes desde las provincias de Carchi, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Los Ríos, Guayas y Manabí.

Las autoridades ecuatorianas iniciaron un relevamiento en todo el territorio para determinar si el movimiento provocó daños materiales.

Mientras continúan los operativos de búsqueda y rescate en Colombia, distintos países expresaron su solidaridad y ofrecieron asistencia ante una de las emergencias sísmicas más graves registradas en la región en los últimos años.