La conmoción por el estremecedor hallazgo de dos cuerpos calcinados dentro de un vehículo en la bajada El Espinillo ha tomado un rumbo drástico. A medida que avanzan los primeros peritajes y se recaban los testimonios iniciales, los investigadores han sumado una hipótesis principal: se estaría ante un caso de femicidio seguido de suicidio. La policía acudió a la zona tras un llamado al 911 recibido a primera hora de la mañana, encontrando un Chevrolet Corsa devorado por las llamas y, en su interior, los restos prácticamente irreconocibles de un hombre y una mujer.

El testimonio que cambió el rumbo del caso

En un primer momento, las autoridades barajaron la posibilidad de que una tercera persona hubiera participado en la secuencia, tras el relato de un vecino que afirmó ver a un sujeto prender fuego al automóvil y arrojarse inmediatamente a las aguas del río. Sin embargo, las declaraciones posteriores reconstruyeron una escena radicalmente distinta y escalofriante. El hombre que se había tirado al agua logró salir por sus propios medios para volver a ingresar al coche en llamas, ocupando el asiento trasero del vehículo donde terminó perdiendo la vida junto a la víctima.

Sin identidades confirmadas ni antecedentes constatados

El caso ha quedado bajo la tutela de la fiscal Noelia Navone, integrante de la Unidad de Violencia Altamente Lesiva, quien trabaja a contrarreloj para determinar con precisión la mecánica de los hechos. En este momento, la prioridad absoluta de la fiscalía radica en confirmar fehacientemente la identidad de ambas personas mediante peritajes genéticos. Esta identificación resultará determinante para establecer el vínculo exacto que existía entre ambos y constatar si figuraban denuncias previas por violencia de género que pudieran dar contexto a este trágico desenlace.