La relación entre Estado y sociedad civil –entendidos como las dos caras de una misma moneda- está condicionada por la calidad de las instituciones. En Argentina, las discontinuidades institucionales, ya sea por gobiernos de facto, o incluso entre las propias sucesiones democráticas, han debilitado este vínculo y erosionado la confianza entre representantes y representados.

El 6 de diciembre de 2022, a un año de dejar su cargo, el gobernador Omar Perotti postuló a Santa Fe como sede de los juegos Suramericanos 2026. Sin reelección posible, con una provincia virtualmente tomada por la narcocriminalidad y estigmatizada mundialmente por la inseguridad, muchos advirtieron que mandatario rafaelino buscaba una foto positiva que le dé algo de aire a lo que le quedaba de gestión. Pese a este panorama de alta tensión, el 25 de marzo del 2023 la ODESUR aprobó la designación de Santa Fe como sede oficial de los Juegos.

En diciembre del mismo año Maximiliano Pullaro asume la gobernación. Mientras propios y extraños instaban a renunciar a dicha postulación alegando –con algo de razón, quizás- que las prioridades eran otras, la continuidad institucional primó por sobre cualquier especulación posible.

Con el diario de mañana ya escrito, se puede inferir que las decisiones tomadas fueron acertadas. Perotti recibió el merecido reconocimiento por su iniciativa, y la provincia de Santa Fe, por razones opuestas a las anteriores, es tapa de todos los diarios de América y vive por estos días uno de sus mejores jornadas en décadas.

En conclusión, los deportistas están contentos; la prensa internacional destaca, no sólo el nivel deportivo, sino la calidad organizativa; las empresas privadas estuvieron a la altura; el público acompaña de manera sorprendente, y el gobierno de Santa Fe se hace eco de esta euforia.

Todos contentos

Transcurrida la primera semana del evento deportivo continental, Federico Angelini, secretario de Gestión Institucional del Ministerio de Seguridad de Santa Fe y vocero de estos Juegos, fue contundente: “Estamos felices, pero lo más importante es que, en cada uno de los santafesinos, en cada uno de los visitantes, tanto del país como del exterior, en los periodistas de Latinoamérica que vinieron, encontramos que están contentos, sorprendidos por la organización y con la infraestructura deportiva”.

Además, Angelini destacó que “lo importante es el legado que vamos a dejar en nuestra provincia a nuestros jóvenes, a nuestros futuros deportivas que van a estar compitiendo por medalla en el futuro”.

“Hay mucho aprendizaje, pero lo más importante es que estamos encontrando en estos Juegos Suramericanos una vuelta de página. Rosario fue por mucho tiempo noticia por la violencia y la inseguridad. Hoy Rosario y la Provincia se muestran al mundo como una Santa Fe pujante, como la invencible provincia, y no tenemos dudas que si seguimos por este camino vamos a ser, además de invencibles, imparables”.