El director técnico de la selección de fútbol de Egipto, Hossam Hassan, quedó envuelto en una crisis extradeportiva de magnitud que motivó una drástica intervención estatal. El Consejo Supremo de Regulación de Medios de Comunicación (SCMR) del país africano emitió una resolución oficial que prohíbe de manera terminante cualquier aparición mediática del entrenador, además de vetar la difusión de detalles vinculados a sus recientes y conflictivos divorcios.

El escándalo se desencadenó a partir de un violento enfrentamiento físico protagonizado por sus dos cónyuges en un hotel de la costa norte egipcia. La discusión entre la primera esposa, Howaida al Gharbawi, y la segunda, Dina Mustafa, escaló rápidamente a los golpes en un espacio público ante la presencia del propio director técnico. La situación generó tal tensión que Hassan sufrió un desmayo en el lugar y debió ser asistido de urgencia por personal médico.

Denuncias cruzadas y un trasfondo legal complejo

Tras el episodio, que quedó registrado en videos viralizados rápidamente en las redes sociales, las tensiones escalaron al plano judicial. El seleccionador concretó el divorcio con su primera esposa y, semanas más tarde, la segunda cónyuge también solicitó la ruptura legal en medio de disputas patrimoniales y acusaciones cruzadas.

A raíz de esto, el entrenador interpuso denuncias contra una de sus exparejas advirtiendo sobre presuntas irregularidades al momento de contraer matrimonio. En Egipto, si bien la ley civil y religiosa contempla la poligamia masculina bajo determinadas normativas, se investigan posibles vicios legales en la documentación aportada al formalizar el vínculo en 2015.

Censura y advertencia a los portales digitales

Ante el impacto público de la vida privada del DT —quien ya arrastraba una alta exposición mediática internacional tras su paso por el banco de Egipto—, el organismo regulador decidió cortar de raíz la cobertura de la vida personal del técnico para resguardar la moral pública y la confidencialidad.

La medida restrictiva no solo alcanza de forma directa a Hossam Hassan y a una de sus exparejas, sino que además incluyó citaciones a representantes legales de diversos portales y medios de comunicación locales para apercibir sobre el cumplimiento estricto de las normativas éticas que protegen la intimidad de los ciudadanos.