Después de más de 40 días de intensa búsqueda, Micaela Albornoz, la mujer rosarina de 32 años que era buscada desde fines de junio, fue encontrada con vida en Brasil. La confirmación puso fin a un operativo que movilizó a fuerzas de seguridad de distintas provincias y organismos nacionales, además de generar una fuerte repercusión pública por la incertidumbre que rodeó el caso.

Las autoridades informaron que Albornoz fue localizada en la ciudad de Florianópolis y se encuentra en buen estado de salud. Tras su identificación, comenzaron las gestiones para facilitar su regreso a la Argentina y avanzar con las actuaciones judiciales correspondientes.

Una búsqueda que atravesó varias provincias

Micaela había sido vista por última vez el 24 de junio, cuando salió de su vivienda en Rosario. Desde ese momento, familiares y autoridades iniciaron una búsqueda que fue ampliándose a medida que aparecían nuevas pistas.

La investigación permitió reconstruir parte de su recorrido mediante registros de cámaras de seguridad y movimientos bancarios. En un primer momento, la principal hipótesis situó a la mujer en la ciudad de Córdoba, donde se detectaron operaciones con su tarjeta de débito y se analizaron imágenes captadas en la terminal de ómnibus.

Sin embargo, con el paso de los días esa línea perdió fuerza y la investigación continuó bajo la órbita de la Justicia santafesina, mientras se mantenía vigente el pedido de colaboración a la ciudadanía y una recompensa oficial para quienes aportaran información sobre su paradero.

Cómo sigue la investigación

Aunque el hallazgo pone fin a la búsqueda de paradero, la causa judicial continuará abierta para determinar las circunstancias en las que Micaela llegó a Brasil y establecer si durante ese período fue víctima de algún delito o actuó por decisión propia.

Los investigadores deberán reconstruir el recorrido completo que realizó desde Rosario hasta Florianópolis, además de tomar declaración a la mujer para esclarecer lo ocurrido durante las semanas en las que permaneció desaparecida.

El caso había generado una amplia movilización social en Rosario y mantenía en alerta a las autoridades provinciales y nacionales, que trabajaban de manera coordinada en el operativo de búsqueda. Ahora, con su aparición, la prioridad será avanzar en el esclarecimiento de los hechos y conocer qué ocurrió durante los más de 40 días en los que se desconoció su paradero.