El episodio ocurrió en un vuelo internacional con destino a Roma, donde Nelson Castro se dirigía para cubrir la gira papal. Lo que comenzó como un viaje de trabajo se transformó de manera drástica cuando una pasajera comenzó a descompensarse en pleno trayecto.
Ante la emergencia, la tripulación solicitó asistencia a bordo y el reconocido periodista no dudó en ponerse el guardapolvo invisible de médico. Al evaluar a la mujer, constató que presentaba un bloqueo cardíaco severo y una presión arterial que había caído críticamente a 60/30, dejándola al borde de un paro cardíaco.
“La señora tuvo un bloqueo cardíaco severo. De haber pasado sobre el Atlántico, podría haberle indicado al comandante regresar a Río de Janeiro. La paciente estuvo al borde del paro”, relató el propio Castro al dar detalles de la dramática situación.
Gracias a la pericia de su formación en la Universidad de Buenos Aires (UBA), el neurólogo pudo coordinar la asistencia inmediata junto a la tripulación: “La estabilizamos lo necesario como para esperar la ambulancia con la médica y los paramédicos que se la llevaron de inmediato al hospital”.
El origen de la noticia y su vocación intacta
El hecho trascendió luego de que el propio conductor compartiera un mensaje pasadas la medianoche en un grupo de difusión de sus colegas: “Viaje con trabajo médico a bordo”.
Este episodio vuelve a poner en primer plano la faceta médica de Nelson Castro, quien si bien se consagró como una de las figuras más respetadas del periodismo político y de actualidad argentina, nunca abandonó por completo su vocación sanitaria, habiendo participado recientemente de operativos de atención médica solidaria para personas sin recursos.