Un equipo de científicos argentinos confirmó el hallazgo de una nueva especie y género de mamífero en el oeste de Córdoba. Se trata de Apnotomys conicetorum, un roedor que hasta ahora era completamente desconocido para la ciencia.
El descubrimiento fue realizado por investigadores del Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”, el CONICET y distintas universidades nacionales, y representa un aporte clave para el conocimiento de la fauna sudamericana. Además, pone en relieve la importancia de las áreas protegidas y del trabajo científico en biodiversidad.
El animal, conocido como rata vizcacha de Guasapampa, habita en una franja muy reducida de bosques serranos dentro del Parque Nacional Traslasierra, en una zona de difícil acceso y poco explorada.
Una especie única
La identificación de Apnotomys conicetorum fue validada mediante estudios morfológicos y análisis filogenéticos. Los resultados mostraron que pertenece a la familia Octodontidae y que constituye un linaje cercano al género Octomys, aunque con diferencias genéticas y anatómicas lo suficientemente marcadas como para ser reconocido como un género independiente.
Se trata de un roedor de cola larga y pelaje abundante, con rasgos distintivos como una coloración dorsal marrón grisácea, vientre claro y un cráneo robusto de rostro corto. También presenta características específicas en la región interorbital y en la estructura dental.
Los ejemplares fueron hallados en laderas rocosas con abundante presencia de bromelias, lo que sugiere una fuerte adaptación a un ambiente particular. Los investigadores lo describen como un “acróbata de las rocas”, capaz de desplazarse con agilidad en terrenos escarpados y con una dieta especializada en plantas típicas de ese ecosistema.
Endemismo y conservación
El estudio indica que la especie ocupa un área geográfica muy limitada, lo que la convierte en un caso de endemismo extremo. Esta característica aumenta la vulnerabilidad del animal y refuerza la necesidad de conservar su hábitat natural.
El nombre científico elegido rinde homenaje al CONICET y a la Administración de Parques Nacionales, en reconocimiento al trabajo de investigadores, técnicos y personal vinculado a estas instituciones.
El hallazgo fue posible gracias a un trabajo colaborativo multidisciplinario en el que participaron especialistas de distintas áreas y organismos científicos del país.
Un aporte clave para la ciencia
La comunidad científica destacó el descubrimiento como un hito de alcance internacional. Los especialistas subrayan que aún existen especies por identificar en Argentina y que los ecosistemas serranos conservan información clave para comprender la evolución de la biodiversidad en Sudamérica.
En este sentido, remarcaron la importancia de continuar con la investigación de campo y de garantizar el financiamiento de instituciones como el CONICET y la Administración de Parques Nacionales.
El trabajo también refuerza el valor de las áreas protegidas como espacios fundamentales para la investigación y la conservación de especies únicas.
La aparición de Apnotomys conicetorum no solo amplía el conocimiento sobre la fauna argentina, sino que también funciona como un recordatorio de la fragilidad de estos ecosistemas y de la necesidad de políticas activas de preservación.
Este nuevo roedor, símbolo de la riqueza natural del país, se suma a la lista de especies descubiertas en el siglo XXI y demuestra que la ciencia argentina sigue generando conocimiento de relevancia global, incluso en contextos adversos.

