El Senado de Santa Fe completó este jueves el trámite parlamentario de la reforma electoral de Santa Fe al otorgarle la sanción definitiva al proyecto de ley. La iniciativa contó con un amplio consenso político, obteniendo la aprobación unánime de los 19 senadores de la Cámara alta en la votación general. Tanto los 14 representantes del oficialismo de Unidos para Cambiar Santa Fe como los cinco legisladores del bloque del Partido Justicialista acompañaron la medida en términos generales, replicando la amplia contundencia con la que la norma había sido aprobada previamente en la Cámara de Diputados.

A pesar del acompañamiento global, el peronismo fijó sus diferencias en la votación en particular, rechazando de forma unánime uno de los aspectos más debatidos del proyecto: la PASO de vices. Esta nueva herramienta legal permite que un mismo precandidato a gobernador pueda competir en las elecciones primarias presentándose con hasta tres fórmulas de vicegobernador distintas, una alternativa que el PJ calificó como una ventaja comparativa que atiende más a especulaciones políticas que a un beneficio para la transparencia institucional.

Principales cambios en las primarias y en las elecciones generales

La nueva normativa introduce transformaciones profundas en el sistema de boleta única y en los umbrales de representatividad para los próximos comicios provinciales. En la instancia de las PASO, las primarias seguirán siendo obligatorias y se mantendrá el uso de cinco boletas individuales por categoría (gobernador, diputado, senador, intendente y concejal). No obstante, el voto no será acumulativo para los precandidatos a gobernador que lleven distintas fórmulas; simplemente avanzará a las generales la lista más votada. Además, la ley establece una reducción del umbral de votos necesarios para pasar a las generales, bajando del 1,5 % al 1 % del padrón electoral.

El cambio más radical ocurrirá en las elecciones generales, donde la oferta en el cuarto de oscuro se sintetizará a solo tres boletas únicas. En este tramo se unificarán las categorías ejecutivas con las legislativas: una boleta para gobernador y diputados, otra para senadores, y una tercera para intendente y concejales. Los electores tendrán la facultad de marcar lista completa para generar un efecto arrastre, o bien realizar un voto cruzado eligiendo candidatos de diferentes partidos para cada categoría. Este diseño cobra especial relevancia de cara al 2027, momento en que finalizará la mayoría automática de 28 bancas en Diputados y la distribución pasará a regirse por el sistema D’Hondt, acompañado por la suba del piso electoral para ingresar al reparto de bancas del 3 % al 4 % del padrón.

Las posturas de la oposición y el balance del oficialismo

Desde el bloque del peronismo, el jefe de la bancada Rubén Pirola y el senador por San Lorenzo Armando Traferri cuestionaron diversos pasajes del articulado, como la rapidez del trámite legislativo, el diseño de la PASO de vices y el rol de la Justicia electoral. A pesar de estas disidencias puntuales en el articulado, la oposición remarcó que otorgó un voto de confianza a la norma en pos de acompañar la modernización de las instituciones santafesinas.

Por el lado del oficialismo, senadores como Rodrigo Borla, Esteban Motta y el presidente provisional del Senado Felipe Michlig ponderaron la capacidad de diálogo dentro de la legislatura provincial. Desde el bloque de Unidos remarcaron que la nueva legislación busca adaptar el sistema a la Constitución provincial, garantizando la gobernabilidad frente a la fragmentación, al tiempo que incorpora importantes avances como el voto joven, la flexibilización de la veda electoral y la obligatoriedad del debate de candidatos a gobernador.