El Senado de la Nación aprobó este jueves y giró a la Cámara de Diputados el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, aunque el oficialismo debió resignar dos de sus puntos más controvertidos: las modificaciones a la Ley de Tierras Rurales y a la Ley de Manejo del Fuego.

La iniciativa, promovida por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, obtuvo 37 votos a favor y 33 en contra en general, luego de una extensa negociación que obligó a La Libertad Avanza a retirar los capítulos que no contaban con respaldo suficiente.

De esta manera, el proyecto avanzó con una versión reducida que incorpora cambios en materia de desalojos, expropiaciones y modernización del Registro de la Propiedad Inmueble.

El oficialismo evitó una derrota

La sesión retomó el cuarto intermedio dispuesto el pasado 16 de julio, cuando el oficialismo no había logrado reunir los votos necesarios para avanzar con la iniciativa.

Desde su dictamen en comisión, el proyecto atravesó múltiples modificaciones y fue postergado en varias oportunidades debido a las diferencias entre el Gobierno, los bloques dialoguistas y algunos gobernadores aliados.

El principal obstáculo era la reforma de la Ley de Tierras, que proponía flexibilizar el régimen de adquisición de campos por parte de extranjeros. La iniciativa original buscaba eliminar las restricciones vigentes, aunque luego fue reformulada para elevar del 15% al 25% el límite de tierras rurales que podían quedar en manos de personas o empresas extranjeras.

Sin embargo, el rechazo de varios gobernadores y senadores obligó a la presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, a retirar ese capítulo antes de llegar al recinto.

Entre los mandatarios provinciales que manifestaron reparos se encontraban Gustavo Sáenz (Salta), Rolando Figueroa (Neuquén), Hugo Passalacqua (Misiones) y Osvaldo Jaldo (Tucumán), cuyos representantes en el Senado anticipaban su voto en contra.

A último momento también quedó fuera del proyecto la reforma de la Ley de Manejo del Fuego, otro de los puntos que había generado fuertes cuestionamientos por parte de organizaciones ambientales, gobernadores, artistas y referentes de distintos sectores sociales.

Qué cambios fueron aprobados

Finalmente, el Senado dio media sanción únicamente a tres capítulos del proyecto:

Cambios en los desalojos

La iniciativa modifica el Código Civil y Comercial para ampliar la legitimación activa en los procesos de desalojo.

El texto establece que podrá iniciar una acción “todo sujeto que invoque un derecho o interés legítimo afectado” y habilita al juez a ordenar la restitución inmediata del inmueble cuando considere verosímil el derecho invocado.

Al mismo tiempo, prevé que, cuando el desalojo involucre a menores de edad, personas con discapacidad o adultos mayores en situación de vulnerabilidad, el Estado disponga de hasta diez días para ofrecer una solución habitacional.

Modificaciones al régimen de expropiaciones

El proyecto también incorpora cambios a la legislación sobre expropiaciones.

Entre otras cuestiones, dispone que la declaración de utilidad pública deberá interpretarse de manera restrictiva y contempla el reconocimiento de indemnizaciones por lucro cesante cuando exista una relación directa e inmediata con la expropiación.

Además, fija un plazo máximo de 90 días para los casos de ocupación temporánea anormal de inmuebles.

Registro de la Propiedad Inmueble

Otro de los capítulos aprobados crea el Consejo Federal de Registros de la Propiedad Inmueble, organismo que administrará una Ventanilla Única Federal Inmobiliaria.

El objetivo es centralizar trámites vinculados con tasas, certificados, informes y copias emitidas por los distintos registros inmobiliarios del país, con el propósito de agilizar gestiones y unificar procedimientos.

Un proyecto que llega debilitado a Diputados

La media sanción representa un alivio para el oficialismo, que logró destrabar una iniciativa cuya aprobación había sido postergada en reiteradas oportunidades.

Sin embargo, el texto que ahora deberá debatir la Cámara de Diputados quedó significativamente reducido respecto de la propuesta original impulsada por el Gobierno.

Además de los capítulos sobre la Ley de Tierras y la Ley de Manejo del Fuego, también fueron eliminadas las modificaciones previstas para el régimen de integración socio-urbana de los barrios populares contemplados en el Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap).

Con este escenario, el Gobierno consiguió evitar una derrota parlamentaria, aunque resignó algunos de los puntos centrales de su agenda de desregulación para garantizar la continuidad del proyecto en el Congreso.