La Municipalidad de Rosario puso en marcha una licitación pública para la compra de 45 colectivos impulsados a gas natural comprimido (GNC), en el marco del proceso de modernización del sistema de transporte urbano. Estas unidades se sumarán a los más de 200 coches cero kilómetro incorporados en los últimos meses, con una inversión cercana a los 16 mil millones de pesos. La apertura de sobres está prevista para el 6 de mayo.
El llamado, publicado en el Boletín Oficial y canalizado a través de Movi, contempla la adquisición de unidades que funcionen íntegramente a GNC, algo inédito para la ciudad. La iniciativa se apoya en experiencias piloto previas realizadas tanto por la empresa estatal como por Rosario Bus, que permitieron evaluar el rendimiento de esta tecnología, la cual reduce en torno al 30% el consumo de combustible y disminuye significativamente el nivel de ruido.
Según se detalla en el pliego, las unidades deberán cumplir con normas Euro 5 para limitar emisiones contaminantes, contar con motor trasero, piso bajo, aire acondicionado y condiciones de accesibilidad. También deberán tener capacidad para 25 pasajeros sentados, suspensión neumática, tres puertas para ascenso y descenso, y sistemas que garanticen la seguridad de personas con discapacidad.
Entre las ventajas del sistema a GNC, se destaca una reducción del 50% en la contaminación sonora y una baja considerable en la emisión de gases como monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y dióxido de carbono. Además, el costo total de operación podría disminuir hasta un 40% en comparación con unidades tradicionales diésel.
La licitación prevé un esquema flexible que permitirá adjudicar la compra a uno o más oferentes. Entre los requisitos exigidos se incluyen garantías económicas, servicio posventa, provisión de repuestos, capacitación técnica y un cronograma de entrega que asegure la continuidad del servicio.
Desde el municipio señalan que estos nuevos colectivos ofrecerán mejoras en confort y tecnología respecto de la flota actual, con menor vibración, mayor suavidad de marcha y mejores sistemas de climatización y frenado.
Experiencias similares ya se implementaron en otros puntos del país, como el Área Metropolitana de Buenos Aires y Mendoza, con resultados positivos. En ese sentido, Rosario busca avanzar en políticas de movilidad sustentable, como ya ocurrió con la reconversión de trolebuses de la línea K a sistemas eléctricos.
Aunque el municipio viene renovando la flota desde hace tiempo, será la primera vez que incorpore unidades totalmente impulsadas a GNC. Desde 2024, Movi y Rosario Bus realizaron pruebas con distintos modelos —incluidos vehículos de Scania, Yutong y otros fabricantes— para definir las especificaciones técnicas de esta licitación.
Durante 2025 ya se sumaron 130 colectivos al sistema, lo que permitió renovar completamente siete líneas, mientras que en lo que va del año se agregaron nuevas unidades en la línea 142. En paralelo, el intendente Pablo Javkin adelantó que se incorporarán más coches a distintas líneas, entre ellas la 115, 103, 122, 127, 120 y 142, lo que contribuirá a reducir la antigüedad promedio de la flota.
Por su parte, Rosario Bus también analiza avanzar con la compra de unidades a GNC, aunque con mayor cautela. La empresa mantiene conversaciones con fabricantes internacionales y evalúa variables como costos, financiamiento y disponibilidad antes de concretar una eventual adquisición hacia fin de año.
En el sector destacan que el costo de un colectivo a GNC oscila entre los 200 mil y 300 mil dólares, mientras que uno diésel es más económico y uno eléctrico puede superar los 500 mil dólares, lo que plantea desafíos en términos de inversión e infraestructura para avanzar hacia tecnologías más limpias.

