Un proyecto presentado en el Concejo Municipal de Rosario propone reforzar los controles sobre vehículos con patentes adulteradas, ocultas o ilegibles y eliminar un vacío legal que, según sus impulsores, algunos conductores aprovechan para evadir los operativos de tránsito.

La iniciativa, impulsada por la concejala Carolina Labayru (Unidos), plantea modificar el Código de Tránsito local para permitir que los inspectores municipales puedan remitir al corralón automóviles y motocicletas que presenten irregularidades en sus chapas patentes, incluso cuando se encuentren detenidos o estacionados en la vía pública.

Además, el proyecto prevé un endurecimiento del régimen de multas, con sanciones que podrían alcanzar los $1.134.500 en los casos más graves o de reincidencia.

Buscan cerrar un vacío legal

Actualmente, la normativa municipal permite labrar infracciones cuando un vehículo circula con la patente adulterada, tapada o ilegible, pero no autoriza su remisión al corralón, una limitación que, según la autora del proyecto, termina favoreciendo a quienes buscan evitar los controles.

“Vamos a terminar con la avivada de algunos. El que adultera una patente busca exactamente eso: que nadie pueda identificarlo. La ordenanza hoy deja una puerta abierta que algunos vivos aprovechan para esquivar los controles. Este proyecto la cierra”, sostuvo Labayru.

La concejala explicó que la propuesta surgió a partir del trabajo conjunto con inspectores municipales, quienes detectaron dificultades para actuar frente a este tipo de infracciones durante los operativos.

Qué cambios propone la iniciativa

El proyecto establece que podrán ser trasladados al corralón los vehículos que presenten:

  • Patentes ausentes.
  • Chapas ocultas o tapadas.
  • Patentes adulteradas.
  • Identificación ilegible.
  • Placas colocadas de forma antirreglamentaria.

La medida alcanzará tanto a vehículos que estén circulando como a aquellos que permanezcan detenidos o estacionados en la vía pública.

Además, la iniciativa diferencia las irregularidades menores —como una patente deteriorada o mal colocada— de las maniobras deliberadas destinadas a impedir la identificación del vehículo, estableciendo sanciones proporcionales a la gravedad de cada caso.

Multas de hasta $1,1 millones

La propuesta contempla tres escalas de sanciones económicas:

  • Infracciones leves: entre 50 y 150 Unidades Fijas, equivalentes actualmente a entre $113.450 y $340.350.
  • Infracciones de gravedad media: entre 75 y 375 Unidades Fijas, es decir, entre $170.175 y $850.875.
  • Infracciones graves o reincidencias: entre 150 y 500 Unidades Fijas, con multas que van desde $340.350 hasta $1.134.500.

Las Unidades Fijas se calculan tomando como referencia el valor de un litro de nafta súper de YPF del Automóvil Club Argentino (ACA) en Santa Fe, fijado para julio en $2.269 por la Agencia Provincial de Seguridad Vial.

Excepciones previstas

La iniciativa aclara que no serán sancionados quienes acrediten haber realizado la denuncia correspondiente por robo, hurto o extravío de la patente dentro de los plazos establecidos.

También quedan exceptuados los vehículos cero kilómetro que circulen con la documentación provisoria habilitada.

Más herramientas para los controles y la seguridad

Además de fortalecer las facultades de los inspectores de tránsito, el proyecto busca mejorar la eficacia de los sistemas de videovigilancia y fiscalización electrónica.

Según argumenta la iniciativa, una patente adulterada no solo dificulta la detección de infracciones de tránsito, sino que también impide identificar vehículos que puedan estar vinculados a hechos delictivos.

“Fortalecer los controles también significa fortalecer la seguridad de la ciudad”, afirmó Labayru, quien sostuvo que la propuesta apunta a recuperar el respeto por las normas y brindar mayores herramientas a los agentes encargados de hacerlas cumplir.