Un proyecto de ordenanza ingresado al Concejo Municipal plantea la creación de espacios temporales de estacionamiento para motos en obras en construcción, con el fin de mejorar la organización del espacio público, disminuir conflictos con peatones en zonas con alta actividad edilicia y evitar sanciones a trabajadores que no encuentran dónde dejar sus vehículos.
La propuesta pertenece a la concejala Carolina Labayru (Unidos) y surge en un contexto de crecimiento sostenido del uso de motocicletas en la ciudad. De acuerdo con cifras oficiales, Rosario cuenta con más de 208 mil motos sobre un total de 641 mil vehículos, lo que incrementa la demanda de lugares para estacionar, especialmente en áreas céntricas.
En ese marco, la edil advirtió que la situación se vuelve más crítica en las zonas con obras en ejecución —actualmente más de 600—, donde los trabajadores de la construcción suelen movilizarse en moto y terminan estacionando en veredas o espacios no habilitados.
“El problema excede lo vial y se convierte en una cuestión de convivencia. Hoy hay motos sobre las veredas, vecinos que no pueden circular y trabajadores expuestos a multas. Es un cambio en la movilidad que debemos ordenar”, señaló.
El proyecto establece que las empresas constructoras puedan solicitar la habilitación de hasta tres boxes temporales por obra. Estos espacios estarán ubicados en la calzada, debidamente señalizados y regulados por el municipio. Si bien estarán destinados principalmente a operarios, no serán de uso exclusivo. Funcionarán las 24 horas y no podrán instalarse en carriles exclusivos, paradas de colectivos ni sectores prohibidos.
Además, se prevé que estos boxes se mantengan durante todo el tiempo que dure la obra y que, en caso de resultar efectivos, puedan continuar de forma permanente si existe acuerdo vecinal y aprobación municipal.
La iniciativa también contempla una prueba piloto de 180 días con la instalación inicial de tres espacios en puntos estratégicos de la ciudad. Durante ese período, la Secretaría de Movilidad será la encargada de supervisar la implementación y definir ubicaciones, cantidad y condiciones.
El proyecto cuenta con el respaldo del gremio de la construcción, que manifestó su apoyo en reuniones previas a su presentación en el Concejo.
“Muchas veces el Estado llega tarde. En este caso buscamos anticiparnos a un problema que ya está presente en la calle. Si no intervenimos, el desorden crece: motos en cualquier lado, veredas ocupadas y conflictos entre vecinos”, concluyó la concejala.
En términos generales, la propuesta apunta a dar una respuesta concreta a un fenómeno urbano en expansión, en un escenario donde la convivencia en el espacio público se ve cada vez más exigida por los cambios en las formas de movilidad.

