Por Pedro Andrisani: El fútbol de nuestra ciudad, tantas veces reflejo de las pasiones  más intensas, vuelve a cruzar sus caminos este domingo a las 14:45 en el Gigante de Arroyito. Lejos del brillo de otras épocas, este clásico encuentra a Rosario Central y Newell’s atrapados en la lógica del puro pragmatismo. El equipo de Jorge Almirón llega golpeado tras la eliminación internacional y con la herida fresca de perder ante Gimnasia en su propia casa. A su favor, el “Canalla” cuenta con la indiscutible localía y el peso de una racha sumamente favorable que incluye el triunfo 2-0 obtenido en el Parque a principios de año. Su punto débil es, sin dudas, el desgaste psicológico y la falta de fluidez en la generación de juego.

En la vereda de enfrente, el Newell’s de Frank Darío Kudelka muestra sutiles síntomas recuperación: arrastra tres partidos invicto y sumó un punto valioso ante Estudiantes. Su principal argumento a favor radica en una mayor solidez defensiva y en el aire fresco de la reconstrucción de su DT. En contra, carga con el karma de los antecedentes recientes y la dificultad histórica de imponer condiciones fuera del Coloso. Las chances de ganar asoman parejas debido a las falencias mutuas, pero la moneda se inclina levemente hacia Central por el histórico empuje de sus tribunas y la jerarquía de sus individualidades en partidos decisivos.

Sin embargo, en la balanza de las consecuencias, el dueño de casa es quien tiene más para perder. Para Almirón, un paso en falso profundizaría el bache institucional post-Libertadores y rompería el histórico idilio de Arroyito con los clásicos recientes. La “Lepra”, aunque sedienta de revancha, sabe que un empate en territorio hostil consolida su modesta racha, mientras que el local carga con la obligación de ganar. Se viene un duelo áspero, donde la pelota quemará y donde el fútbol rosarino buscará salvar el año a costa del dolor ajeno.