El gobierno nacional volvió a definir por decreto un aumento salarial para docentes y no docentes de las universidades públicas de todo el país. La suba es del 2 por ciento sobre los haberes de enero y tendría carácter retroactivo a diciembre. Sin embargo, el incremento fue rápidamente cuestionado por los gremios del sector, que lo consideran insuficiente y muy por debajo de la inflación.
A ese malestar se suma, según denuncian, el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario por parte del Ejecutivo nacional, un punto que profundiza el conflicto y pone en duda el normal inicio del ciclo lectivo 2026.
En ese contexto, Federico Gayoso, secretario general de Coad, el gremio que nuclea a los docentes de la Universidad Nacional de Rosario, anticipó un escenario “muy complejo” para el próximo año. “Si no hay cumplimiento de la ley de financiamiento universitario, difícilmente comience el ciclo lectivo”, advirtió.
En diálogo con LT8, el dirigente sindical cuestionó la falta de convocatoria a paritarias. “Ya estamos acostumbrados a que no se convoque a discutir salarios. Este es un gobierno que no dialoga con los trabajadores ni cumple con la ley. Otorga aumentos por decreto que no alcanzan ni siquiera a cubrir la inflación mensual”, señaló.
Gayoso remarcó el fuerte deterioro del poder adquisitivo del sector desde la asunción de Javier Milei. “Para recuperar el salario que teníamos antes de este gobierno se necesita más de un 50 por ciento de aumento. Solo para comprar lo mismo que en diciembre de 2023 haría falta una recomposición del 54 por ciento, y el gobierno nos dio apenas un 2 por ciento”, subrayó.
Además, recordó que la ley de financiamiento universitario se encuentra vigente tras haber sido aprobada por el Congreso. “Cuando el gobierno la promulgó dijo que no la iba a pagar. La ley establece la obligación de convocar a paritarias y eso no se está cumpliendo. Ese es el primer incumplimiento”, afirmó.
“En segundo lugar, la Justicia ordenó que se cumpla la ley en su totalidad, lo que implicaría otorgar el aumento del 54 por ciento, y tampoco lo están haciendo. No podemos naturalizar que un presidente decida qué leyes cumplir y cuáles no”, agregó.
Finalmente, Gayoso describió un panorama crítico para la docencia universitaria. “Un trabajador sin antigüedad, con dedicación completa de ocho horas, cobra alrededor de un millón de pesos, que no alcanza para nada, menos aún pagando alquiler. Muchos docentes se van al sector privado o directamente al exterior. Es el mismo éxodo que vimos en los años 90 y que costó muchísimo revertir. Hoy estamos viendo otra vez la misma película”, concluyó.

