Cada 4 de junio se conmemora el Día Mundial de la Fertilidad, una fecha que busca visibilizar una problemática que, aunque muchas veces permanece en silencio, afecta a millones de personas en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente una de cada seis personas en edad reproductiva tendrá dificultades para concebir a lo largo de su vida.

La jornada apunta a derribar mitos, promover la consulta médica a tiempo y poner en agenda los factores cotidianos que inciden en la capacidad reproductiva.

Una problemática atravesada por el silencio

Durante años, la infertilidad estuvo rodeada de prejuicios, culpa y frustración. En términos médicos, se considera infertilidad cuando una pareja no logra un embarazo luego de un año de relaciones sexuales frecuentes sin métodos anticonceptivos, o cuando existen impedimentos biológicos para sostener la gestación.

Actualmente, se reconoce como una enfermedad que puede afectar tanto a hombres como a mujeres, con múltiples causas posibles. A esto se suma el impacto emocional, físico y económico de los tratamientos de reproducción asistida, lo que vuelve fundamental un acompañamiento empático por parte del entorno y del sistema de salud.

Factores de riesgo y prevención

Uno de los problemas más frecuentes en las consultas es la falta de información previa. La educación sexual suele enfocarse en la prevención de embarazos no deseados y enfermedades, pero pocas veces aborda la fertilidad desde una perspectiva de cuidado.

Entre los principales factores que pueden afectar la capacidad reproductiva se destacan:

  • La edad biológica: es el factor más determinante. La mayor fertilidad se registra entre los 20 y los 35 años. Luego, la calidad y cantidad de óvulos disminuye de forma progresiva.
  • El estilo de vida: el consumo de tabaco y el exceso de alcohol impactan negativamente en óvulos y espermatozoides.
  • El peso corporal: tanto el sobrepeso como el bajo peso pueden alterar la ovulación y la producción espermática.
  • El estrés crónico: actúa como un factor hormonal que puede dificultar la concepción.
  • La endometriosis: afecta a cerca del 10% de las mujeres en edad reproductiva y puede interferir en la fertilidad.

La situación en Santa Fe

En la provincia, la tendencia también refleja cambios en los hábitos reproductivos. Según datos de centros especializados, muchas parejas llegan a la primera consulta cerca de los 36 años, cuando la fertilidad ya comienza a disminuir.

Sin embargo, los avances científicos abren nuevas posibilidades. A las técnicas tradicionales de reproducción asistida se suman alternativas como la Naprotecnología, un enfoque que busca identificar y tratar las causas de fondo —hormonales o físicas— para favorecer la concepción de manera natural.

Informarse para decidir

Lejos de generar alarma, el Día Mundial de la Fertilidad propone una oportunidad para reflexionar sobre la salud reproductiva. Informarse, adoptar hábitos saludables y consultar a tiempo son herramientas clave para quienes desean formar una familia.

El acceso a información clara y el acompañamiento profesional adecuado pueden marcar la diferencia entre la incertidumbre y la posibilidad concreta de concretar el proyecto de ser madres o padres.