El concejal Federico Lifschitz (Bloque Socialista) se refirió a los “trapitos“, uno de los temas de agenda de la ciudad de Rosario. Insistió en la necesidad avanzar con sanciones penales efectivas y un marco normativo más duro para erradicar una práctica que definió como “extorsiva y violenta”.
Como forma de desalentar un negocio que funciona a la vista de todos y afecta la convivencia en el espacio público, el hijo del exgobernador Miguel Lifschitz propuso que quienes ejerzan esta actividad reciban penas de hasta tres meses de cárcel efectiva. “Estamos pagando para que nos cuiden el auto de ellos mismos”.
En este marco, propone sancionar una ordenanza que ponga fin a la extorsión, y en paralelo, impulsar modificaciones en el Código Procesal Penal Provincial para endurecer las penas.
Además. Lifschitz insistió en la creación de una Policía Municipal, que pueda intervenir de manera directa para ordenar las calles, porque “Rosario necesita recuperar el orden público de una vez por todas”, afirmó. También les pide a los vecinos a denunciar estos hechos al 911, como herramienta para visibilizar la situación y activar respuestas del Estado.

