El comercio de Rosario continúa atravesando un escenario complejo. Según un relevamiento del Observatorio Económico de la Federación de Comercio e Industria de Rosario (Fecoi), seis de cada diez comercios registraron una caída en sus ventas durante junio, mientras que la facturación promedio mostró un descenso interanual del 9,6%.

El informe refleja un panorama marcado por la retracción del consumo, el aumento de los costos operativos y las dificultades para acceder a financiamiento, factores que mantienen bajo presión a las pequeñas y medianas empresas de la ciudad.

Las ventas siguen en baja y preocupa el futuro del sector

De acuerdo con el relevamiento, menos del 20% de los comercios logró incrementar sus ventas respecto del mes anterior. Sin embargo, ese repunte no alcanzó para revertir la caída registrada en la comparación con junio del año pasado.

Desde Fecoi señalaron que el comercio minorista rosarino enfrenta una realidad distinta a la que reflejan algunos indicadores nacionales.

El referente del Observatorio Económico, Miguel Rucco, sostuvo que la situación local continúa siendo delicada y afirmó que muchos comerciantes dudan sobre la continuidad de sus negocios ante la persistente caída del consumo.

Comerciantes advierten por el aumento de los costos

Además de la baja en las ventas, los empresarios aseguran que siguen enfrentando incrementos en los costos de reposición.

Según el informe:

  • El 46% de los comerciantes recibió listas de precios con aumentos de entre 2% y 5% mensual.
  • El 25% informó que los precios se mantuvieron estables.
  • El 15% registró subas de hasta el 2%.
  • El 14% recibió incrementos superiores al 5%.

Desde Fecoi consideran que muchos de esos aumentos superan la inflación oficial y sostienen que el deterioro del poder adquisitivo lleva a las familias a concentrar el gasto en productos esenciales, reduciendo el consumo en otros rubros.

Más de la mitad de los comercios arrastra deudas

Otro dato que preocupa al sector es el nivel de endeudamiento.

El estudio indica que el 58% de los comercios mantiene deudas acumuladas durante los últimos doce meses.

Al mismo tiempo, los empresarios advierten que acceder a créditos para capital de trabajo resulta cada vez más difícil debido a las altas tasas de interés y a los requisitos exigidos por las entidades financieras.

Según Rucco, muchos comerciantes debieron recurrir a préstamos costosos incluso para afrontar el pago del aguinaldo y otras obligaciones laborales.

Las ventas online ayudan, pero no alcanzan

El comercio electrónico continúa siendo una herramienta importante para sostener la actividad, aunque todavía no está plenamente incorporado por todos los negocios.

El informe señala que cuatro de cada diez comercios de Rosario aún no venden a través de plataformas digitales o tiendas online.

Entre quienes sí operan de manera digital, la mayor parte de las operaciones se realiza mediante:

  • 65% por transferencias bancarias y billeteras virtuales.
  • 32% con tarjetas de crédito y débito.
  • Apenas 3% en efectivo.

Desde Fecoi consideran que, sin el crecimiento del comercio electrónico, la caída de las ventas habría sido aún mayor.

Falta de recursos para invertir en tecnología

Aunque reconocen la importancia de fortalecer la presencia digital, muchos comerciantes afirman que hoy no cuentan con recursos para invertir en estrategias de marketing o posicionamiento en redes sociales.

La prioridad, explican, sigue siendo afrontar gastos fijos como alquileres, salarios y servicios.

En ese contexto, numerosos propietarios son quienes atienden personalmente sus locales mientras intentan sostener las ventas y adaptarse a un mercado cada vez más competitivo.

Un escenario de incertidumbre para las pymes rosarinas

Pese al contexto adverso, muchos comerciantes mantienen expectativas de recuperación y ya comenzaron a preparar campañas para fechas clave, como el Día de la Niñez.

Sin embargo, desde Fecoi advierten que la combinación de consumo deprimido, costos en alza y dificultades de financiamiento continúa configurando uno de los escenarios más desafiantes para el comercio rosarino de los últimos años.