El consumo de carne vacuna continúa en retroceso en Argentina. Durante el primer semestre de 2026, el abastecimiento del mercado interno cayó un 11,5% en comparación con el mismo período del año anterior, según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra). Se trata del peor registro para un primer semestre en los últimos 30 años.
De acuerdo con el relevamiento de la entidad, el consumo aparente alcanzó las 1.019.430 toneladas res con hueso entre enero y junio, lo que representa una disminución cercana a las 132.000 toneladas respecto de igual período de 2025.
En paralelo, el consumo per cápita de los últimos doce meses se ubicó en 47 kilos por habitante al año, un 8,2% menos que un año atrás. En términos individuales, esto equivale a una reducción de 4,2 kilos por persona.
El aumento de los precios impactó en el consumo
Desde Ciccra atribuyeron la caída principalmente al deterioro del poder adquisitivo de los hogares y al fuerte incremento del precio de la carne vacuna frente a otros alimentos.
El informe señala que el rubro carnes y derivados registró una suba del 45% interanual, muy por encima del 33,5% que acumuló el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el mismo período.
Dentro de ese segmento, los cortes vacunos fueron los que más aumentaron, con un incremento del 53,6% anual. En contraste, el pollo entero, uno de los principales productos sustitutos, subió un 29,9%, lo que favoreció el cambio de hábitos de consumo entre muchas familias.
Según la cámara, esta diferencia de precios llevó a numerosos consumidores a reducir las cantidades compradas o reemplazar la carne vacuna por otras fuentes de proteína de menor costo.
También cayó la producción
La menor oferta de hacienda para faena también influyó en el comportamiento del mercado.
Durante el primer semestre se faenaron 6,02 millones de cabezas de ganado, un 8,9% menos que en igual período de 2025. Como consecuencia, la producción de carne vacuna alcanzó 1,428 millones de toneladas, con una caída interanual del 6,2%.
Crecieron las exportaciones y disminuyó la oferta para el mercado interno
Mientras el consumo local retrocedía, las exportaciones mostraron un comportamiento opuesto.
Entre enero y junio se exportaron 408.600 toneladas de carne vacuna, un 10,2% más que durante el mismo semestre del año pasado.
Este crecimiento hizo que una mayor proporción de la producción nacional se destinara a los mercados externos. Según Ciccra, el porcentaje exportado pasó del 24,4% al 28,6% en un año, mientras que la participación destinada al mercado interno descendió del 75,6% al 71,4%.
De esta manera, la combinación de precios más elevados, menor poder de compra de los consumidores, reducción de la producción y un mayor volumen orientado a la exportación explica el fuerte retroceso del consumo de carne vacuna registrado durante la primera mitad de 2026.