El Concejo Municipal de Rosario y la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis de Rosario (Catiltar) avanzan en un proyecto para incorporar vehículos eléctricos “puros” a la flota local, en un intento por mejorar la rentabilidad del sector y reducir costos operativos. Desde la entidad aseguran que el cambio permitiría un ahorro anual de entre 12 y 13 millones de pesos por unidad, debido a la eliminación de gastos en combustible y mantenimiento mecánico tradicional.
El titular de Catiltar, José Iantosca, explicó que la iniciativa se canaliza a través de gestiones con la concesionaria Neostar —que comercializa modelos de origen chino— y un acuerdo con el banco Coinag para acceder a financiamiento con tasas subsidiadas.
La propuesta fue presentada la semana pasada en el Concejo ante la concejala radical Anahí Schibelbein, con quien ya venían trabajando en la modificación de la ordenanza Nº 2649, que regula el servicio. El objetivo es habilitar este tipo de unidades como alternativa frente a la crisis que atraviesa el sistema de taxis, marcada por la caída de la rentabilidad y la competencia de las aplicaciones de transporte.
Como parte del proceso, este jueves la Dirección de Fiscalización del Transporte municipal evaluará un prototipo para analizar sus características técnicas y determinar la viabilidad de su incorporación. La intención es que el proyecto ingrese la próxima semana a la comisión de Servicios Públicos y que pueda ser tratado en el recinto hacia fines de mayo, en un contexto de consenso entre distintos bloques políticos.
Entre los modelos propuestos se encuentran el BYD Dolphin Mini y el BYD Yuan Pro, con prestaciones comparables en tamaño y autonomía a vehículos como el Peugeot 208, Toyota Yaris o Volkswagen Polo. Su valor oscila entre los 23.500 y 29.500 dólares, según la versión.
Iantosca remarcó que el sector apuesta específicamente por los eléctricos “puros”, que cuentan con una autonomía cercana a los 380 kilómetros y una velocidad máxima de 130 km/h. A diferencia de los híbridos —que recurren al motor a combustión al agotarse la batería—, estos modelos permitirían maximizar el ahorro operativo.
En ese sentido, destacó que los vehículos eléctricos no requieren cambios de aceite, filtros ni correas de distribución, y prescinden de caja de velocidades. La recarga puede realizarse de manera doméstica en un lapso de entre seis y ocho horas, con un costo estimado en torno a los 10 mil pesos diarios, muy por debajo de los gastos en GNC o nafta.
Además del impacto económico, el proyecto también pone el foco en la sustentabilidad ambiental, al tratarse de unidades sin emisiones contaminantes ni ruido. “Sería un paso enorme para el sector”, sostuvo Iantosca, quien subrayó que el ahorro está calculado sobre un promedio de 200 kilómetros diarios por unidad.
Por su parte, la concejala Schibelbein confirmó que ya mantuvo reuniones con áreas técnicas del municipio y el Ente de la Movilidad para avanzar en la adecuación normativa. “Estamos trabajando en una modificación de la ordenanza vigente que contemple tanto el beneficio ambiental como el ahorro de costos. En un contexto de crisis, esto puede mejorar la competitividad del sistema”, señaló.

